Chito Rivas
PINGAS DE ORBALLO
Palabras que tamén son memoria
Tras esta segunda ola de calor que pasamos -la primera fue a finales de junio-, enseguida se habla de cambio climático. Nos olvidamos de que hechos así se repiten y que no son nada anormales. Remontándome muchos años, para que veamos que son hechos que se producen en muchas ocasiones, en el mes de julio de 1966 se tuvo también un aire sahariano mucho más fuerte que el que hemos sufrido. Durante buena parte de ese mes las temperaturas fueron en todo momento superiores a los 20 grados centígrados. El cielo de parte del sur español -lo viví en Madrid-, la atmósfera, era de color rojo debido a que las arenas que salían del desierto llegaban hasta Madrid. Un fenómeno que se produce cada cierto tiempo. Lo mismo que el fósforo sahariano, que es el que atravesando el océano Atlántico alimenta la selva brasileña. Tenemos un planeta, la Tierra, muy sabio, que es algo vivo que se cuida de sí misma. No cambiemos lo que hace en nombre de lo que sea, respetemos cómo ha funcionado siempre y luchemos contra lo dañino que puede hacer el ser humano.
Lo natural, como se deja entrever, es que nos toque el ciclo de incremento de la temperatura; en consecuencia, tendremos cada año más temperatura sin que ello suponga ningún “cambio climático”, simplemente el devenir de la naturaleza de nuestro planeta.
No olvidemos que desde 1850, en que terminó la que se conoce como “pequeña edad de hielo”, iniciada en el siglo XVI, según los ciclos que conocemos por el comportamiento de nuestro planeta desde que surgió en el universo, ahora es el momento desde esa fecha en que la temperatura más sube. Lo natural, como se deja entrever, es que nos toque el ciclo de incremento de la temperatura; en consecuencia, tendremos cada año más temperatura sin que ello suponga ningún “cambio climático”, simplemente el devenir de la naturaleza de nuestro planeta. Por ello tenemos con urgencia que cuidarla y tener cuidado con nuestros desperdicios y formas de actuar. Desgraciadamente, la agricultura en Occidente está en retroceso.
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