Elena Baltar
El placer de un ritual pausado
TAL DÍA COMO HOY
Han pasado ya 57 años desde que en la madrugada del 21 de julio de 1969, el mundo fue testigo de uno de los hitos más grandes de la historia de la humanidad: los astronautas Neil Armstrong y Buzz Aldrin caminaron sobre la superficie de la Luna durante la misión del Apolo 11 de la NASA.
Este acontecimiento marcó el punto culminante de la llamada “carrera espacial” entre Estados Unidos y la Unión Soviética en el contexto de la Guerra Fría.
El Apolo 11 había despegado del Centro Espacial Kennedy. Tras varios días de viaje, el módulo lunar “Eagle” alunizó el 20 de julio a las 20:17 UTC. A bordo iban el comandante Neil Armstrong y el piloto del módulo lunar, Buzz Aldrin, mientras que Michael Collins permaneció en órbita lunar en el módulo de mando “Columbia”.
A las 2:56 UTC del 21 de julio, Neil Armstrong descendió por la escalerilla del módulo lunar y pisó por primera vez el suelo selenita, pronunciando la célebre frase: “Es un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad.” Minutos después, se le unió Buzz Aldrin. Ambos pasaron aproximadamente dos horas y media explorando la superficie lunar, recogiendo muestras de rocas y realizando experimentos científicos.
Durante su actividad extra vehicular, colocaron la bandera de Estados Unidos, una placa conmemorativa, instrumentos científicos y dejaron varios objetos simbólicos, como una rama de olivo dorada, en señal de paz.
La misión fue un éxito total y representó no solo un triunfo tecnológico, sino también un poderoso símbolo de lo que la humanidad puede lograr con determinación y cooperación.
El regreso a la Tierra se completó el 24 de julio, con un amerizaje en el océano Pacífico. La misión fue un éxito total y representó no solo un triunfo tecnológico, sino también un poderoso símbolo de lo que la humanidad puede lograr con determinación y cooperación.
Más allá de su valor científico, el paseo lunar de Armstrong y Aldrin sigue siendo un símbolo de inspiración, recordándonos que incluso los sueños más imposibles pueden hacerse realidad.
Volvemos a escribir sobre esta frase que ha sido desmentida en varios foros y aprovechando la fecha nos incorporamos al desmentido global.
La anécdota que se explica a continuación está relacionada con Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la Luna y que desde hace un par de décadas empezó a difundirse como si fuese cierta (y con la proliferación de blogs y redes sociales acabó haciéndose viral).
El bulo cuenta que a modo de despedida del satélite Amstrong dijo:
‘Good luck, Mr. Gorsky’, (Buena suerte Señor Gorsky, si traducimos al español)
Parece ser que tras regresar a la Tierra de su exitoso viaje espacial fue preguntado por esas enigmáticas palabras, pero Armstrong prefirió callar y no contestar al insistente reportero.
No existe ni una sola evidencia que confirme que Neil Armstrong mandase un saludo en clave a su vecino (las grabaciones y transcripciones de las conversaciones de la tripulación del Apolo 11 están a disposición de cualquier persona en la web de la Nasa).
Tampoco tuvo lugar ninguna declaración en 1995 en Florida donde el astronauta hablase del tema.
Mucha gente de la NASA pensó que sería un comentario casual acerca de algún cosmonauta soviético rival. Sin embargo, tras comprobarlo, no se encontró ningún Gorsky en ningún programa espacial, ni ruso ni norteamericano. A lo largo de los años, mucha gente interrogó a Armstrong acerca del significado de su comentario “Buena suerte, señor Gorsky”, pero Armstrong se limitaba siempre a sonreír, sin decir nada.
Pero hace algunos años (el 5 de julio de 1995 en Tampa Bay, Florida), mientras respondía preguntas tras un discurso, un periodista sacó a relucir la famosa pregunta de 26 años de antigüedad. Esta vez por fin respondió. Mr. Gorsky había muerto, por lo que Neil Armstrong sentía que podía dar solución a la pregunta.
Cuando era un niño, estaba jugando al béisbol en el patio trasero con un amigo. Éste golpeo una bola con fuerza y la hizo aterrizar enfrente de la ventana del dormitorio de sus vecinos. Éstos eran el señor y la señora Gorsky.
Cuando Neil se inclinaba a recoger la pelota, oyó a la señora Gorsky gritándole al señor Gorsky: - ¡¿Sexo oral?! ¡¿Quieres sexo oral?! ¡Tendrás sexo oral cuando el chico del vecino se pasee por la luna!
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
SOTERRAMIENTO DE LA RED
Los incendios forestales entierran la era de los postes telefónicos en Monterrei
COMUNICACIÓN CON LA CAPITAL
La comarca de Valdeorras recupera el bus directo a Madrid en verano