El problema de juntarse con Vox

CRÓNICA PERSONAL

Publicado: 04 jun 2026 - 07:05
Opinión en La Región.
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Castilla y León tendrá gobierno de coalición de PP y Vox, con una vicepresidencia y tres consejerías para el partido que preside Abascal. Más munición para el sanchismo, que atacará aún con más saña a Feijóo por este acuerdo, que se suma a los ya alcanzados en Extremadura y Aragón y quién sabe si se alcanzara también en Andalucía. Juanma Moreno se ha quedado a 2 escaños de la mayoría absoluta pero Vox, que no ha cumplido expectativas, ha lanzado señales de que si no hay coalición que se prepare el PP.

Muy patriótico no es el partido que tanto presume de patriotismo. No le importa que la izquierda pueda marcar el futuro de los andaluces, castellanoleoneses, extremeños y aragoneses, con tal de que no gobierne PP. Un partido de centro derecha en el que Abascal y la mayoría de los dirigentes de su partido han iniciado y desarrollado su vida política. En su derecho está Vox de poner precio a su apoyo al PP, pero que no insistan entonces en sus críticas al sanchismo por ceder a la exigencias de partidos independentistas y de la izquierda radical, cuando ellos mismos, los de Vox, también ponen alto precio a quienes les han ganado con creces en las urnas.

El PP ha cedido a coaligarse con Vox en contra de su deseo -es público que no le gusta Vox, conoce muy bien ese partido, a sus dirigentes y a quienes no lo son aunque mandan-, pero quiere gobernar. Tiene derecho a quererlo, ha ganado las elecciones, y prefiere una coalición indeseada que permitir que el sanchismo gobierne en cuatro regiones. Un sanchismo que ha destrozado España económicamente -no en la macroeconomía pero sí en la del día a día-, ha roto la convivencia, ha impuesto normas morales que merecían un mínimo consenso antes de implantarlas, y cruje a impuestos, sobre todo a la clase media.

Todo ello, con el añadido de que es el gobierno más corrupto jamás conocido, que provoca avergüenza porque ante esa corrupción que ha llegado incluso a La Moncloa, no ha respondido el gobierno con medidas expeditivas, sino con ataques desaforados a quienes deben impartir justicia y a los periodistas que investigan dónde está el mal, como han hecho siempre.

El PP no es partido idílico, pero es el único que hoy por hoy puede desembarazarnos de un gobierno que ampara la corrupción y carece de talante democrático. Gobierno que encuentra precisamente en Vox a su mejor aliado, Abascal ataca con más saña al PP que al sanchismo. Lo dicho: de patriotismo, poco. Y el PP aguanta la coalición con Abascal porque lo tiene muy claro: o Vox o Sánchez.

Lo que espera Feijóo, supongo, es que a la hora de gobernar se pueda hacer entrar en razón a los de Vox cuando tengan que asumir responsabilidades. Empezando por la llamada prioridad nacional, que a la hora de aplicarla de verdad según los acuerdos de coalición, tiene poco que ver con lo que se cuenta.

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