El rey y yo

TRAZADO HORIZONTAL

Señalamiento inédito de Moncloa a la Corona en la crisis de Ceuta: Yo Pedro confronta abiertamente con Felipe VI.

Publicado: 06 sep 2026 - 05:10
Pedro Sánchez, en la Asamblea del Consejo de la Juventud de España.
Pedro Sánchez, en la Asamblea del Consejo de la Juventud de España. | Europa Press

Aquella frase monárquica de “la reina y yo” se ha transformado por necesidad de relato y enemigo en “el rey y yo”. Yo, yo, yo. Siendo yo el rey Sol Pedro Sánchez I de España y Marruecos, y V de Ceuta y Melilla. No es que Pedro I pretenda reinar 72 años como Luis XIV en Francia, que también, sino que señala abiertamente a Felipe VI como estorbo de su pretendida república monárquica caribeña. La crisis de Ceuta nos deja un presidente atrapado en la incompetencia, la parálisis, la corrupción y el desprestigio que necesita culpar a cualquiera menos a él de sus propias responsabilidades de gobierno, como hizo con la pandemia, la dana, Adamuz o “la violación de la integridad territorial de España” en Ceuta, palabras entrecomilladas que le perseguirán el resto de sus días como la mayor traición al Estado español desde que recuperamos la democracia y Pedro I resucitó a Franco, la marcha verde y la deslealtad con el pueblo saharaui.

El rey y yo es la nueva normalidad predemocrática en el reino virtual de Pedro I, lema acuñado en esa huida hacia un final inevitable emprendido con malas prácticas, mentiras y cintas de TikTok. Este presunto monarca hará lo que sea por permanecer y reinar en una España a su gusto, en una monarquía imaginaria de maneras autócratas en forma de república nostálgica que le permita perpetuarse como rey sol del régimen Fránkenstein planificado mediante la felonía perpetua donde todo son bulos, conspiraciones y cruzadas judeo-ruso-masónicas de la internacional ultra inventada por la máquina del fango. Objetivo: ajusticiar a la oposición democrática e imposibilitar la libre alternancia en pretendida aspiración a líder surcoreano, bolivariano, trumpista o putinzarista. En esta España al revés inventada por la cloaca política monclovita y ferrazina, el PSOE ha dejado de ser un partido de Estado, para convertirse en un partido marroquí que ha renegado de la españolidad de Ceuta y Melilla y ha vendido a los españoles por el silencio de Pegasus con el que ocultar las miserias de este régimen. ¿Qué más tiene que pasar para que el rey Sol comprenda que la mayoría de los españoles no le quiere y abra las urnas a la voluntad popular?¿Qué más tenemos que saber tras el informe policial sobre Ceuta que desmiente a los mentirosos para que este hombre recoja todas sus vergüenzas y se marche tras ocho años de desgobierno en los que ha predominado el engaño para tapar la verdad de la corrupción sistémica desde la compra de una investidura habiendo perdido las elecciones a los casos Ábalos, Begoña, Hermanísimo, ZP, Leire, Plus Ultra, Hidrocarburos, Fiscal del sanchismo y presunta financiación ilegal?¿Qué más nos queda por ver para que el conjunto del pueblo español lleve a las urnas el clamor de las concentraciones por Ceuta y dé la espalda de una vez por todas al secuestro de la democracia?¿Qué más ha de suceder para que los socios del chantaje, del negocio y del olvido dejen de dar cobertura a esta Legislatura infernal donde se toma el pelo e insulta la inteligencia de una sociedad aletargada y reprimida por el abuso de poder?

El rey y yo es la nueva normalidad predemocrática en el reino virtual de Pedro I de España y Marruecos

Los aspirantes a reinar en Ceuta y Melilla mediante una co-soberanía compartida, Mohamed VI y Pedro I, están condicionados por secretos inconfesables y las futuras urnas. Marruecos por las elecciones legislativas del 23 de septiembre y España por las generales, cada vez más próximas. En el caso de una dudosa democracia como la marroquí, donde el poder absoluto de la monarquía juega con el hambre y el sometimiento de la población, se comprende el comportamiento irracional del régimen y el uso de todo el arsenal de sus servicios secretos para doblegar en sumisión al vecino español, puerta fronteriza de la UE y del bienestar con el que seguir engordando las riquezas de Mohamed. Pero en el caso de la democracia española, donde disfrutamos de una monarquía parlamentaria respaldada por el pueblo y la Constitución, se comprende menos ese ataque permanente a Felipe VI, cuya legitimidad ponen en duda 8 años de mandato de la extrema izquierda. Ya no se trata de monarquía o república, sino de erosionar a quien no se puede defender, lo que permite a Pedro I andanadas como la de que yo sí he ido a Ceuta, pero el rey no porque no ha viajado en 20 (12) años cuando todo el mundo sabe que es el Gobierno quien autoriza y supervisa sus viajes.

Pedro I se compara con Felipe VI y se considera un ser superior porque está llamado por el destino divino a ejercer como campeador de la ultraizquierda frente a la ultraderecha venidera. Esa es la razón de la inacción en Ceuta junto a los secretos del móvil de Pedro I: permitir el peligro de levantamiento y estallido social para cargarse de razones con las que retrasar las elecciones y esquivar a la UCO y los jueces. Algunos piensan que Pedro I es muy capaz, como ocurrió con la pandemia, de ir más allá de un estado de alarma cuyos puntos clave como el confinamiento fueron declarados inconstitucionales. La democracia española espera que Pedro I no traspase la raya roja de declarar un estado de excepción o de sitio si esto va a más para retrasar sin fecha unos comicios urgentes y necesarios.

La lección de Feijóo

Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular.
Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular. | Europa Press

Alberto Núñez Feijóo no solo desmontó una por una en el Congreso las felonías y mentiras de Sánchez. Lo más importante es que el líder de la oposición, también Abascal como suma de la nueva mayoría, han estado a la altura de las circunstancias en la crisis de Ceuta, llamando por su nombre a una invasión marroquí sin precedentes, y mostrando apoyo a la españolidad de la ciudad autónoma ante la orfandad y el abandono gubernamental del pueblo ceutí. Feijóo no sólo interrumpió sus vacaciones viajando a Ceuta en agosto tras hacerlo por primera vez inmediatamente después de la violación de la integridad territorial de España, sino que volvió en el día de Ceuta esta semana y secundó las concentraciones en favor de la soberanía española ceutí y en contra de la gestión infame del sanchismo, que prohibió a sus alcaldes asistir sin éxito. La lección de Feijóo es serena y mesurada, pero revestida de firmeza por parte de quien presenta credenciales garantistas para ser un presidente del Gobierno decente después de todo lo que hemos visto en los últimos 8 años. España se merece una gobernanza eficaz y transversal, y Feijóo está preparado para asumir esa responsabilidad.

Lo de Perejil escuece

José María Aznar, expresidente del Gobierno.
José María Aznar, expresidente del Gobierno. | Europa Press

José María Aznar también ha estado en Ceuta para recordar que, durante su mandato, con el respaldo de la OTAN y EE.UU., la respuesta de España ante la okupación marroquí del islote español de Perejil fue contundente e inmediata. Un viaje que ha escocido, junto al recuerdo de Perejil, al sanchismo sometido por Marruecos. Con una sola frase, Aznar explicó que “la integridad nacional no tiene vacaciones”, en clara referencia a la estancia de Sánchez en la Mareta, ajeno al conflicto de soberanía pues trató de convertir la invasión en una crisis únicamente migratoria. A Sánchez le dolió el viaje de Aznar porque el episodio de Perejil le deja en evidencia, de modo que barruntó un lacónico “lo que me faltaba” para a continuación intentar desmontar lo que muchos piensan: “He ido a Ceuta más que estos que van ahora, que reivindican Perejil como si eso fuera un hito histórico del que tengamos que sentirnos orgullosos”. Queda claro tras las concentraciones y la “inventada” gubernamental, que los españoles se sienten orgullosos de recuperar Perejil y avergonzados de “vender Ceuta” en vez de “defender Ceuta”.

Contenido patrocinado

stats