Fermín Bocos
Sánchez, jefe de la oposición
Las encuestas de intención de voto más fiables apuntan que el Gobierno habría perdido el apoyo de la mayoría social y en las elecciones que se celebrarán el 29 de noviembre el PP sería la lista más votada quedando en segundo lugar, a distancia, el PSOE. A Vox, el tercero en liza, le auguran un resultado notable. Caso de cumplirse estos pronósticos vendrían a certificar un descalabro de las izquierdas cegando toda posibilidad de repetir el modelo Frankenstein que con la etiqueta de “Gobierno progresista” ha regido los destinos de nuestro país durante los últimos ocho años.
Sería la constatación del fracaso de una política caracterizada por la voluntad de confrontación que negaba la virtualidad de la alternancia alegando el miedo a la extrema derecha. Si las urnas confirmaran el horizonte que apuntan las encuestas sería el fracaso de Pedro Sánchez pero no su desaparición de la escena política. Ese escenario estaría condicionado por el resultado obtenido por el PSOE. Si se mantiene por encima o en la raya de los cien escaños, Sánchez disimularía para no asumir personalmente la derrota-nunca la reconoció en las anteriores ocasiones -y maniobraría para retener la secretaría general del partido como peana de la tribuna que ofrece la condición de líder de la oposición-. Los movimientos y la agitación que hemos vivido en los últimos días alrededor del caso del desahucio de Maricarmen Abascal y la interesada manipulación política del problema de la escasez de viviendas permiten avizorar un horizonte de conflictividad social al que contribuirían los sindicatos.
Un escenario en el que un gobierno de las derechas tendría serias dificultades para culminar la próxima legislatura. A ese futurible podría apuntarse Pedro Sánchez. Tiene 54 años, una edad en la que quienes viven de la política, aunque hayan sido desalojados de la primera fila, confían en poder regresar. En su caso dependerá, como decía, de la cosecha en escaños que consiga retener el PSOE. Atentos a sus maniobras como posible jefe de la oposición. Lo que viene nos sorprenderá.
Contenido patrocinado
También te puede interesar