Seguridad, eficacia y evidencia cientifica en complementos alimenticios

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Publicado: 20 may 2026 - 06:10
Opinión en La Región
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En los últimos años, los complementos alimenticios han pasado de ser un recurso puntual a convertirse en una herramienta habitual en el cuidado de la salud. Cada vez más personas recurren a ellos no solo para “sentirse mejor”, sino con un objetivo claro: prevenir, mantener su bienestar y acompañar, cuando es necesario, el tratamiento de determinadas patologías. Pero en este creciente interés surge una cuestión fundamental, ¿cómo elegir correctamente?

La respuesta pasa por tres criterios esenciales: seguridad, eficacia y evidencia científica. Porque no todos los complementos alimenticios son iguales, ni todos ofrecen los beneficios que prometen. Utilizados de forma adecuada, pueden ayudar a cubrir carencias nutricionales, reforzar funciones fisiológicas o mejorar la calidad de vida en etapas concretas, como el envejecimiento o la menopausia. Sin embargo, una elección inadecuada puede traducirse en productos ineficaces o, en algunos casos, en problemas derivados de interacciones o un uso incorrecto.

Medicamentos

La seguridad es, sin duda, el primer pilar. Aunque muchas veces se perciban como productos “naturales” y, por tanto, inocuos, los complementos alimenticios pueden interactuar con medicamentos o no ser adecuados para todas las personas. Por eso es fundamental conocer qué se está tomando, en qué dosis y en qué contexto.

El segundo aspecto clave es la formulación. La calidad de un complemento no depende solo de sus ingredientes, sino de cómo están combinados, en qué cantidad y en qué forma química. La biodisponibilidad (es decir, la capacidad del organismo para absorber y utilizar esos nutrientes) marca una diferencia sustancial entre un producto que funciona y otro que apenas tiene efecto.

Y el tercer pilar, cada vez más relevante, es la evidencia científica. Vivimos en una época en la que la información es abundante, pero no siempre rigurosa. Por ello, optar por complementos respaldados por estudios sólidos y recomendaciones profesionales es la mejor forma de garantizar eficacia real.

Un aliado clave

En este contexto, el farmacéutico comunitario se posiciona como un aliado clave. Su formación sanitaria y su conocimiento en farmacología y formulación le permiten ofrecer un asesoramiento personalizado, evaluar posibles interacciones y orientar hacia opciones seguras y eficaces. En un entorno con tantas opciones disponibles, contar con este criterio experto marca la diferencia.

Precisamente con el objetivo de profundizar en todos estos aspectos y actualizar conocimientos, acabamos de celebrar en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ourense una jornada centrada en los complementos alimenticios.

En el marco de su programa, cinco ponentes abordaron cuestiones de máxima actualidad, como la seguridad y las interacciones con fármacos, las ayudas ergogénicas en el deporte, su papel en la longevidad o su utilidad en el síndrome musculoesquelético asociado a la menopausia. Cerraremos el foro en junio con una ponencia sobre probióticos en oncología.

Más allá del interés científico, estos encuentros refuerzan la capacidad del farmacéutico para trasladar a la práctica diaria un consejo basado en la evidencia más reciente. Y eso tiene un impacto directo en la población: pacientes mejor informados, decisiones más seguras y un uso más racional de los complementos alimenticios.

Porque, en definitiva, no se trata solo de qué tomar, sino de cómo y por qué hacerlo. Y en ese camino hacia una salud más preventiva, informada y personalizada, el farmacéutico sigue siendo un compañero de confianza imprescindible.

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