Alexandre Lodeiro Pereira
DIARIO LEGAL
¿Es posible prohibir la tenencia de animales dentro de una comunidad de propietarios?
TRAZADO HORIZONTAL
El balance anual de Feijóo apeló a la urgencia de un cambio en España al que se resiste la nueva estrella de Tik Tok, Pedro “influencer” Sánchez. Al creador de contenidos de la Moncloa, en eso se ha convertido el presidente de la moción y los pactos que le quitaban el sueño, le marca las horas para su salida del Gobierno el reloj de la corrupción, la prostitución, las saunas y acoso sexual. El nuevo tiktoker se entregó a unas largas vacaciones navideñas y a la red social china con evidente afán electoralista, pensando más en el voto de los jóvenes que en el bienestar del conjunto de los españoles. Tik Tok, tic tac para Sánchez en los inicios de 2026, mientras Alberto Núñez Feijóo marca diferencias con quien se dedica a las tomas falsas del “House tour” en su recién estrenado y ocurrente papel como influencer, que enseña el Palacio de La Moncloa como si fuera Isabel Preysler mientras los españoles no pueden acceder a una vivienda digna debido a sus políticas. El sanchismo se agarra a los mensajes de Feijóo y Mazón en los inicios de la Dana para compensar su deriva y decadente descomposición, pero el líder de la oposición recuerda que él no ha borrado mensajes ni cambió de teléfono como el condenado ex fiscal del Estado, ni ha visto a dos secretarios de organización como Cerdán y Ábalos en la cárcel, ni tiene a su esposa y a su hermano imputados.
Todo le vale al tiktoker palaciego para hacer campaña contra Feijóo y la derecha, desde el desalojo de okupas en Badalona por parte de Albiol al concierto de Los Meconios con presencia de Ayuso en el escenario.
El sanchismo está dispuesto a todo con tal de polarizar y dividir, en la esperanza de que eso le proporcione oxígeno político ante la subida del PP y VOX en las encuestas y la clara derrota de la izquierda socialista y podemita en Extremadura. Para ello, la legión creativa de asesores sanchista sigue en su empeño de humanizar al killer candidato y en su afán de agitar el miedo a la extrema derecha. Todo le vale al tiktoker palaciego para hacer campaña contra Feijóo y la derecha, desde el desalojo de okupas en Badalona por parte de Albiol al concierto de Los Meconios con presencia de Ayuso en el escenario. Los Meconios, por si alguien no lo sabe, son un dúo irreverente de música que no oculta su afinidad política a la derecha igual que no la ocultan a la izquierda los Serrat, Ana Belén y demás artistas de la ceja. De hecho, reivindican su derecho a expresarse libremente como amantes de la libertad y españoles sin complejos. Por no valerle, tampoco le valen a la izquierda sanchista los villancicos navideños del grupo Hakuna en una abarrotada Puerta del Sol por el hecho de cantar desde la sede del gobierno madrileño que tanto quita el sueño a Pedro Sánchez. Sacar a relucir al Opus Dei, confrontar con la Iglesia y las autonomías del PP o resucitar permanentemente a Franco forma parte de una estrategia que ya está amortizada y gastada porque carece de la credibilidad necesaria dilapidada con el engaño reiterado, la mentira sistemática y la larga lista de incumplimientos del sanchismo, por ejemplo, en vivienda.
Las uvas del 31 de diciembre se le atragantaron más a Pedro que a Alberto porque es cierto que el sanchismo está colapsando y que soplan aires de cambio en 2026. No parece probable que el PSOE pueda ganar al PP en Aragón, Castilla y León y Andalucía. Y por mucho que el CIS cocine con el chef Tezanos un escenario electoral favorable ante un adelanto de las generales, resulta improbable que el PP no sume mayoría absoluta con Vox. De ahí ese empeño sanchista, por momentos reduccionista y radical, de ahuyentar a la sociedad con el farol de que viene la derecha, como si la extrema izquierda de los herederos de ETA y los golpistas de ERC y Junts fuera pura miel sobre hojuelas cuando se ha demostrado tóxica y fallida, al menos en la presente y moribunda Legislatura.
Las uvas del 31 de diciembre se le atragantaron más a Pedro que a Alberto porque es cierto que el sanchismo está colapsando
Tik Tok, tic tac, marca el final próximo del cordón sanitario en el reloj de la política, mientras el influencer de la Moncloa, convertido en un personaje meme de redes sociales, olvida sus obligaciones como servidor público de todos los españoles y exhibe a menudo falta de rigor, solvencia y trabajo requeridos por el cargo que ostenta. Sánchez está a un minuto de terminar como guía turístico del Palacio monclovita o a un tiro de piedra de convertirse en el Ibai Llanos de la política fake. Para Feijóo el único codón sanitario es Bildu, heredero político de ETA, socio prioritario del influencer al que Pedro le ha permitido reescribir la historia sanguinaria de la banda terrorista en la desmemoriada memoria histórica y democrática. Tik Tok, tic tac marca la hora final en el reloj del cuco, cuya gran aspiración pasa por perpetuarse en el poder con el objetivo personal de protegerse judicialmente de los escándalos de corrupción que le acorralan a él, a su partido, a su gobierno y a su familia. Tik Tok, tic tac suena en el eco del tiempo como cuenta atrás del sanchismo, que el fondo pasará a la historia reciente de España como el influencer presidencial que buscó sin éxito convertirse en una celebridad de internet y se produjo a si mismo un documental delirante de egocentrismo repartido en cuatro estaciones virtuales de supuesto estadista sideral. Tik Tok, tic tac, la cuenta atrás ha comenzado para cumplir los deseos de Feijóo: que 2026 sea el año del cambio. Tik Tok, tic tac…
Pedro Sánchez ha ordenado “aguantar como sea” a sus ministros, según fuentes próximas a la Moncloa. Para ello ha pedido a los miembros del Gobierno un torrente de ideas en plan think tank con las que aparentar que gobierna sin gobernar debido al bloqueo parlamentario. Tarea de supervivencia ninguneando al Congreso mientras, él y Begoña se han ido 15 días de vacaciones navideñas, para lo cual hizo balance del año antes de la catástrofe electoral socialista de Extremadura y con otro video en Tik Tok. Fuentes antisanchistas señalan que la contestación interna está creciendo, no solo por parte de Page y las viejas glorias felipistas, sino por los hasta ahora confesos e incondicionales sanchistas que ven en la continuidad de Pedro un riesgo serio de desaparición del PSOE. Sánchez tendrá que dar muchas explicaciones sobre la financiación socialista, su campaña a la secretaria general con supuesto dinero del suegro y las saunas, los casos de corrupción que le rodean, las tribulaciones de Begoña, su cátedra y Air Europa y la residencia fiscal de David refugiado en La Moncloa mientras le enchufaban en Extremadura y decía residir en Portugal. Aguantar como sea…no está ya en su mano.
Santiago Abascal pasa por ser la llave de la gobernabilidad de Feijóo al tiempo que el comodín y la pinza del sanchismo al ser etiquetado como la extrema derecha de la “derechita cobarde” popular. Pero en la calle Bambú de Madrid, sede de Vox, tienen claro que el objetivo prioritario de 2026 es desalojar a Sánchez de la Moncloa. Resueltos los devaneos de financiación y habiéndose sacudido parte del estigma extremista, Abascal ha recibido con agrado la frase de Feijóo según la cual “el cordón sanitario del PP es Bildu y no Vox”, lo cual encierra un doble mensaje de cara a los gobiernos autonómicos y nacional. Abascal se ha asentado como líder omnipresente tras desprenderse de Espinosa de los Monteros, Olona y Ortega Smith entre otros. Esa limpieza interna corre el riesgo de ser juzgada como una radicalización personalista, si bien demuestra que el líder de Vox tendrá que entrar en los gobiernos de coalición con el PP y asumir de una vez por todas responsabilidades políticas que hasta ahora ha esquivado. Todo sin perder el objetivo prioritario: sacar a Sánchez de la Moncloa y evitar que el sanchismo le convierta en la coartada del miedo a la extrema derecha.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
ESCENIFICACIÓN ARTESANAL
Miniaturas que esculpen la memoria en la iglesia de Beariz, en Carballiño
UN PARÉNTESIS
Rozalén explica su retirada temporal de los escenarios
EXPOSICIÓN ARTÍSTICA
“Castelao. Mirar por Galicia” se despide con 34.000 visitas