El tratado de Granada

TAL DÍA COMO HOY

Publicado: 11 nov 2025 - 05:10
El tratado de Granada.
El tratado de Granada.

Fue uno de los antecedentes de la Guerra de Nápoles (1501-1504), en la que las tropas de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, expulsaron al ejército francés quedando el Reino de Nápoles en poder de Aragón.

El Tratado de Granada, justificado ante la necesidad de hacer frente a la amenaza mediterránea de los turcos, fue ratificado por los Reyes Católicos en 11 de noviembre de 1500 en la ciudad andaluza.

El Tratado de Granada, justificado ante la necesidad de hacer frente a la amenaza mediterránea de los turcos

Consistió en una alianza militar pactada entre Luis XII de Francia y Fernando el Católico para repartirse entre ambos el territorio de Sicilia Citerior (la parte de la península), que se encontraba bajo el gobierno de Federico I.

Así, el norte del reino quedó en poder de Francia y el sur en manos de Aragón, uniéndose a la Sicilia Ulterior (actual isla de Sicilia).

Por desgracia, la buena convivencia entre franceses y españoles no duraría mucho. Pronto surgieron las desavenencias entre los aliados por poseer la franja geográfica que separaba sus respectivos territorios.

Tras la victoria de los españoles, Luis XII se vio obligado a ceder el reino de Nápoles a Aragón mediante la firma del Tratado de Lyon.

Las cuentas del gran capitán

Aunque Gonzalo Fernández de Córdoba era, como su propio nombre indica, cordobés, residió durante buena parte de su vida en la ciudad de Granada al servicio de los Reyes Católicos, y murió allí, donde es venerado por los granadinos de hoy.

Este gran genio militar nos ha dejado algún dicho famoso, por ejemplo: “las cuentas del Gran Capitán”, empleada cuando las cuentas de una compra o una venta no terminan de cuadrarnos, y que tiene su origen en la desorbitada suma de dinero que el militar presentó a Fernando el Católico por la conquista de Nápoles a finales del año 1506.

La respuesta de aquel fue desafiar al rey con una enumeración de gastos exorbitantes en conceptos absurdos (la frase más famosa de la respuesta, que suele usarse también como tópico, es en picos, palas y azadones, cien millones…) pero que aludían directamente al heroísmo de sus soldados y a las victorias conseguidas, que habían supuesto la derrota francesa y proporcionado en la práctica acceso al resto de Italia desde la base del reino de Nápoles.

Costar un ojo de la cara también tiene origen militar y se atribuye a Diego de Almagro, en el Siglo XVI

Como frase hecha, se utiliza para calificar de exagerada a una relación de gastos, o incluso a un listado de cualquier tipo, para ridiculizar una relación poco pormenorizada o para negar una explicación pedida por algo a la que no se tiene derecho.

Otra frase que ha llegado hasta nuestros días como cantidad superlativa ha sido…

Costar un ojo de la cara también es de origen militar y atribuida a Diego de Almagro, en el primer cuarto del Siglo XVI. Sus incursiones en Chile, Bolivia y especialmente la conquista del Perú, le supuso la ocupación de los terrenos y la obtención de cuantiosos tesoros, pero también una gran pérdida.

En una de las contiendas fue herido en un ojo por una flecha.

Al tiempo, cuando rindió cuentas al emperador Carlos I sobre sus andanzas americanas le dijo: “Defender los intereses de la Corona me ha costado un ojo de la cara”.

Pronto la frase se difundió entre sus soldados que la emplearon para definir las misiones más arriesgadas.

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