Víctor González
Oriente y occidente
Estaba claro que los flotilleros no iban a aparecer por Caracas para ayudar a desescombrar, y no porque nadie esperase que hicieran callo con pico y pala, sino porque Venezuela ya no vende. Dicho esto, conviene entender que Europa del Norte le lleva 400 años de ventaja al Sur por tres motivos sencillos: la Reforma, que obligaba a todo cristiano a saber leer; la imprenta, que abarató y facilitó el acceso a la lectura, y la óptica, gracias a la que las gentes pudieron continuar leyendo pese a ir perdiendo la vista.
Cuando España mira al mundo árabe, existen las mismas analogías que el norte-sur europeo: a principios del siglo XX, para ir a la playa, en España la mujer estaba obligada a vestir algo muy parecido a un burkini. Hasta el referéndum constitucional del 78, e incluso después, la fémina española no tenía control sobre el divorcio, la custodia de los hijos, la herencia y el patrimonio. A pesar de que algunas llegaban a alcanzar estudios superiores, veían muy restringido el acceso a puestos de trabajo frente al hombre, y no decir ya postularse en cargos de responsabilidad. La mujer estaba sometida a limitaciones —las leyes le prohibían empuñar una hoz, pero no impedían que su padre, marido o hermano la obligaran a segar—. Descartado para ellas contratar servicios como un alquiler, contratar un teléfono o abrir una cuenta bancaria y, por supuesto, sufrir violencia doméstica. No de género, porque eso sería una ucronía revisionista: por aquel entonces, a la hora de la merienda, desde muchas ventanas se oían por las calles sus lamentos por violencia doméstica.
En cuanto a la religión, el cristianismo no se impuso durante mil años por la sangre de los mártires, sino por la espada, igual que el Islam, o por la fuerza de instituciones como el Santo Oficio de la Inquisición. Matar a moros estaba bien visto a los ojos de Dios y la Iglesia, y perseguir a judíos, o incluso quemarlos, era poco menos que deporte olímpico. Que se lo pregunten si no a los Reyes Católicos, que, en un despiste, en lugar de expulsar en 1492 a los moros, desterraron a los sefarditas. Con el paso del tiempo, sin aflojar la presión, hubo que esperar a la muerte del Caudillo para que el clero dejase de oprimir al pueblo con banalidades como restringir la vestimenta femenina, obligada a peinar con el cabello recogido o con pañoleta -la que tanto escandaliza ahora de las moras- y sin dejar a la vista partes del cuerpo como los hombros. La homosexualidad es capítulo aparte, igual de excluidos por la Iglesia que castigados con penas de cárcel por la autoridad civil, los homosexuales, además de ser intimidados, eran objeto de maltrato a nivel social.
Abundando en el tema, hace 70 años, en una España bastante próxima a Españistán, en muchos aspectos no había una diferencia clara entre los usos patrios frente a los magrebíes y de otros pueblos de Oriente Próximo. Lo que explica que en el fondo, con los musulmanes, a los españoles les pase lo mismo que cuando la humanidad mira con desprecio al simio por ser un reflejo arcaico de algo parecido a lo que en un pasado fue. Sin embargo, muchos españoles, incluidos los flotilleros, hacen gala de una ignorancia total de la propia historia de España y, por supuesto, muestran un absoluto desconocimiento de sociedades y culturas como la gazarí, patriarcal, jerárquica, conservadora y restrictiva, en cuyo territorio estarían en trance constante.
Y hablando de judíos, que es de lo que en el fondo realmente se trata, cabe recordar su odisea desde que fueron expulsados de Jerusalén por el Imperio Romano, condenados a vagar por el mundo, instalándose muchos de ellos en Europa, donde finalmente fueron brutalmente castigados en el Holocausto. Reconocidos como nación en 1948, han sido perseguidos, castigados y asesinados por sirios, palestinos (cisjordanos y gazaríes), egipcios, libaneses y otros musulmanes, y a la par , reprimidos por el mundo moderno por defenderse. ¿Alguien sabe realmente qué Israel hostiga a Gaza? Por kilómetros de túneles en donde circulan armas y terroristas. ¿Por qué bombardean hospitales? Porque Hamás los usa como arsenales, parapetándose en la población civil como escudos humanos.
Pero volviendo a la cuestión de esos países musulmanes que la sociedad española actual rechaza por sus costumbres. Lo básico es entender que Israel es un Estado moderno, formado por los nietos y bisnietos de judíos europeos. Por eso mantienen tanta afinidad con el Viejo Continente. Por eso, para quien se niegue a entenderlo, lejos del modus sanguinario, Israel es el último bastión de Europa frente al integrismo teocrático.
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