Venezuela: La clave es Delcy Rodríguez

Publicado: 05 ene 2026 - 07:40

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La intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de su presidente para ser enjuiciado en Estados Unidos, es total y absolutamente contraria al Derecho Internacional, Pero también lo es hacerse con una presidencia del gobierno a través del fraude, sin mostrar las papeletas y actas que demostrarían que Maduro ganó las elecciones. Si dirigentes profundamente democráticos han aceptado una operación intolerable es porque Maduro se autoproclamó presidente sin haber ganado las elecciones, porque es un auténtico dictador, llenó las cárceles de presos políticos, aplicó la tortura y “desapariciones” para deshacerse de sus adversarios y acabó con las libertades del pueblo venezolano.

Trump afirma que busca la transición de Venezuela hacia la democracia, pero advierte que él controlará esa transición. De momento ha dado vía libre a que se cumpla la ley y la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma las funciones de presidenta.

La intervención de Trump en Venezuela y la detención de Maduro condicionan el futuro venezolano. Para España, puede ser el camino para despejar incógnitas.

Es una mujer probablemente tan corrupta como Maduro, pero infinitamente más inteligente. La gran incógnita es si defenderá lo que dice defender, la independencia de Venezuela frente ante la tutela de Trump, que pretende mandar sin complejos, o si por el contrario Delcy se inclina por convertirse en aliada de Trump para que se produzca el cambio… y salvarse ella y no acabar como Maduro.

En España, los acontecimientos de Venezuela suponen un revulsivo para el sanchismo y sus socios, algunos de ellos con mucho que ocultar por sus estrechas relaciones económicas con el chavismo. Albares, uno de los más torpes ministros actuales, ha ofrecido la mediación de España entre Venezuela y Estados Unidos, cuando debería saber que España, desgraciadamente, no pinta nada para Trump. Que tampoco siente especial aprecio por Europa.

El problema para Sánchez se llama Zapatero. Fue mediador entre Maduro y el gobierno español, entre Maduro y empresarios españoles, y entre empresarios de Venezuela y el gobierno español. El caso Plus Ultra, por ejemplo. Maduro y Delcy Rodríguez son, han sido hasta ahora, los principales valedores para los negocios venezolanos de Zapatero.

Donald Trump tiene muy buena información sobre el expresidente. Más que el propio Sánchez, que admira a ZP, lo considera un gran negociador que le abre puertas internacionales, como las de China. Ingenuo: detrás de esas puertas había negocio para ZP.

El futuro del expresidente español se presenta turbio. El llamado Pollo Carvajal, que trabajó para los servicios de inteligencia del chavismo y se exilió en España hasta que fue extraditado a Estados Unidos, es quien ha dado a Trump la excusa de “secuestrar” a Maduro para llevarlo ante un tribunal estadounidense y responder de sus vínculos con el narcotráfico. Carvajal tiene información de primera mano sobre los vínculos económicos de Zapatero con el chavismo.

La intervención de Trump en Venezuela y la detención de Maduro condicionan el futuro venezolano. Para España, puede ser el camino para despejar incógnitas. Como el destino y contenido de las maletas que Delcy llevaba en el avión con el que viajó a España hace unos años, o aportar información precisa sobre los negocios de Zapatero en Venezuela.

Sánchez se enfrenta a un campo plagado de minas.

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