Los Cid Souto, la familia que revoluciona el sector turístico de Ourense
INVERSIÓN EXTRANJERA
El Grupo Souto reconvierte edificios señoriales en pisos turísticos y restaura el Pazo de Castadón. Nos adentrados en estos dos inmuebles ubicados en la provincia de Ourense
“Apostamos por Ourense porque creemos rotundamente en su potencial”. Bajo esta convicción, Margarita Cid, hija del fundador del grupo, Alberto Cid Souto, resume el ambicioso plan del Grupo Souto, que supera los 12 millones de euros de inversión en la provincia. La firma combina la restauración de edificios señoriales del casco histórico con el rescate de la hostelería de toda la vida y la transformación del Pazo de Castadón en un complejo exclusivo.
La primera piedra angular culminó en la primavera de 2023 con la puesta en marcha del inmueble ubicado en el número 6 de la calle Alejandro Outeiriño, que opera bajo la marca Morar. La intervención requirió más de seis millones de euros para rehabilitar un edificio ruinoso y transformarlo en 16 viviendas de uso turístico de categoría superior. El diseño, encomendado a la arquitecta orensana María Nieto -al frente de la dirección técnica de los proyectos del grupo-, destaca por la integración de tecnologías avanzadas, climatización por aerotermia, techos de tres metros en plantas nobles y terrazas privadas.
Cada apartamento ofrece independencia absoluta al visitante, incorporando accesos domotizados, electrodomésticos de última generación -como freidoras de aire o cafeteras de diseño- y equipamiento completo. “Los huéspedes nos trasladan con frecuencia que la estancia supera el confort de sus propios hogares”, destaca Margarita Cid al valorar la excelente acogida del complejo. La propuesta incluye pinturas originales del artista Antonio Carrera Ramos en cada estancia y convenios directos con firmas del entorno, como el gimnasio Metropolitan, para ofrecer pases ejecutivos.
Uno de los mayores desafíos técnicos fue excavar tres plantas de sótano para dotar al edificio de 35 plazas de garaje subterráneo en pleno centro histórico. La propuesta busca atraer a viajeros de todo el mundo, si bien Margarita Cid señala que el flujo principal procede de España, Suiza, Alemania, Portugal o Latinoamérica. “A media hora tienes Santiago, vas a la Ribeira Sacra en un momento o a Allariz, y vuelves a dormir a tu casa”, explica al destacar la ubicación estratégica de Ourense.
El proyecto espada
La segunda gran operación urbana se ejecuta a pocos metros, en la esquina de Alejandro Outeiriño con Progreso. El proyecto abarca la recuperación del emblemático Edificio Luis Espada, joya de finales del siglo XIX trazada por Queralt y rematada en su cubierta por Vázquez Gulías. Con una inversión prevista de seis millones de euros, las obras dotarán al inmueble de 21 nuevos apartamentos destinados a combinar la explotación turística con el alquiler residencial.
Los trabajos en el edificio Espada están exigiendo una ingeniería compleja debido a derribos interiores y al afianzamiento de cimientos. La reconstrucción cumple las directrices de Patrimonio para preservar la fachada arábica original y la característica cúpula acristalada. “Cualquier ciudad que no tenga construcción está muerta”, enfatiza Cid sobre la necesidad de dinamizar el parque edificado. La finalización se prevé en año y medio.
Concentrar las inversiones en Alejandro Outeiriño aúna la lógica de negocio con el arraigo familiar, por ser la calle donde trabajaron sus tíos. Además, la proximidad entre las dos promociones optimiza el mantenimiento, la atención automatizada y el garaje.
Más allá del sector residencial, el Grupo Souto ha apostado por el comercio tradicional con la reapertura de la mítica cafetería Gaimola, en la esquina del parque de San Lázaro. La recuperación del histórico negocio responde al vínculo afectivo de su padre, Alberto Cid, quien acudió a este local durante más de cincuenta años como punto de reunión habitual en todas sus estancias en Ourense. La iniciativa ha renovado el espacio para aportar luminosidad sin perder la identidad del aperitivo tradicional ni su histórica terraza. El establecimiento adapta su propuesta desde los desayunos hasta el servicio nocturno, conjugando la esencia del bar tradicional con la actualización de su oferta.
Rescate en Castadón
La estrategia se completa en Pereiro de Aguiar. Allí, la compañía ultima la restauración del Pazo de Castadón, propiedad del siglo XIX que abrirá en un mes como hotel boutique de 12 habitaciones con restaurante de cocina gallega y espacios para bodas y eventos. La rehabilitación de la estructura principal, de 1.000 metros cuadrados, ha exigido retirar capas de yeso para rescatar la sillería original a cincel, reconstruyendo la escalinata, balcones y escudos nobiliarios.
La actuación pone fin a más de tres décadas de abandono provocadas por la fragmentación de la propiedad. “Era de estas herencias viejas donde una persona con un 2% bloqueaba todo; llevábamos décadas hasta que en 2018 pudimos comprar el resto”, rememora Margarita Cid. La finca, de 15.000 metros cuadrados junto al río Lonia, dispondrá de huerto ecológico, senderos naturales y una zona con pulperas tradicionales para banquetes al aire libre, con capacidad para 60 comensales en interior y 150 en carpas exteriores.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
40º EDICIÓN
Ourense se sube a la bici un año más
INVERSIÓN EXTRANJERA
Los Cid Souto, la familia que revoluciona el sector turístico de Ourense