Las guardias localizadas, un serio problema en el área sanitaria

LOS TURNOS EN EL PUNTO DE MIRA

La distancia y la falta de presencia física complican la atención en guardias localizadas en Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras

El Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) en una imagen de archivo.
El Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) en una imagen de archivo. | La Región

Las guardias localizadas añaden en el área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras la distancia como problema específico. Ángel López, anestesista en el CHUO explica que, a diferencia de la guardia presencial, en la localizada el médico está en su casa, pendiente del teléfono, y debe acudir “lo más rápido posible” cuando le avisan. En algunos casos con tan poco 20 o 30 minutos de margen.

El conflicto aparece cuando la guardia no es en la ciudad. “Mi casa está aquí en Ourense. Si me mandan a O Barco, yo en 20 minutos no llego”, señala. Son más de 120 kilómetros por la N-120. Además, señala que hasta hace poco, incluso tenían que buscar hotel “por su cuenta”. En la práctica, asegura, muchos profesionales se ven obligados a desplazarse y permanecer allí como si la guardia fuese presencial, aunque esté catalogada como localizada.

Además, respecto a su especialidad en concreto, subraya que el área de Ourense es “la única donde no hay presencia física de anestesia en los hospitales comarcales”, algo crítico en situaciones como un parto con epidural, donde el tiempo de respuesta debe ser mínimo. “Hay cosas que no puedes hacer si no estás allí”, advierte.

A eso se suma otro problema: tras una guardia localizada no siempre hay descanso obligatorio, incluso aunque haya habido activaciones nocturnas. “Hay algo ahí que no está bien”, concluye.

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