José Domínguez, el pintor naif de los 40 cuadros al aire libre

ARTES PLÁSTICAS

José Domínguez es un pintor nacido en Outomuro cuyas obras asombran por su fuerza expresiva. El artista ha convertido sus cuadros en una narración cifrada de su propia biografía.

El pintor en las inmediaciones de su casa, con obras que recuerdan la Semana Santa y la primavera.
El pintor en las inmediaciones de su casa, con obras que recuerdan la Semana Santa y la primavera. | Miguel Ángel

En Outomuro, en el tramo de carretera que va de Celanova a Barral, hay un espectáculo visual que no pasa despercibido: cuarenta cuadros fijados en la acera a modo de exposición permanente. Su autor es José Domínguez, un hombre que en este 2026 cumplirá 90 años, un “niño de la guerra”, como él mismo gusta autodenominarse.

Se trata de obras inscritas en la corriente del naif abstracto, donde reflexiona sobre la vida y el tiempo en fuga, con un precio que oscila entre 100 y 150 euros. Destacan rostros humanos, escenas de bosques, juegos geométricos, y sobre todo, ingeniosos motivos florales. Dos colores se yerguen vencedores en la batalla de azules y amarillos: verde y rojo. “Son los colores de la vida, son los colores de la emoción en estado puro, son mis preferidos”, aclara el pintor de Outomuro.

En los cuadros  de José Domínguez destacan figuras humanas de tipo abstracto.
En los cuadros de José Domínguez destacan figuras humanas de tipo abstracto. | Miguel Ángel

Un inicio y dos fugas

José Domínguez recuerda un relato de su madre: siendo un bebé su familia lo escondió en una mina de su propiedad al enterarse del estallido de la Guerra Civil en julio de 1936. Durante sus primeros años despertó en él una afición por el dibujo. Luego, en 1954, con 18 años, se fue a Caracas. Allí comenzó a vender libros y discos para el Reader’s Digest y se matriculó en la academia “La Moderna”, donde comenzó formalmente a estudiar pintura y dibujo.

Más de cuarenta cuadro de José Domínguez expuestos en la acera
Más de cuarenta cuadro de José Domínguez expuestos en la acera | Miguel Ángel

El búnker de los cuadros

Transcurridos diez años en Venezuela, probó suerte en Inglaterra, donde vendió sus primeros cuadros de temas londinenses mientras trabajaba como camarero. Hacia 1966 regresó a España, trabajando como intérprete en el Hotel Plaza de Madrid. Decidió volver a Outomuro, donde puso una tienda de pueblo en la que terminó jubilándose. El resultado fueron más de 200 cuadros que fue pintando en los últimos 60 años, en lo que él llama “el búnker de los cuadros”. “Esto no es para lucro personal, cada cuadro que se venda donaré el dinero a la Cruz Roja", apunta José Domínguez, que es socio de la institución desde hace más de cinco años.

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