A juicio por tres agresiones sexuales a su hijastra en hora y media en su casa de Xinzo

VIOLENCIA SEXUAL

El procesado, en prisión provisional desde el 11 de noviembre de 2024, asegura que las relaciones fueron consentidas

Los magistrados que juzgarán al inculpado el 15 de octubre, Manuel Cid Manzano, Ana del Carmen Blanco Arce, Amparo Lomo del Olmo.
Los magistrados que juzgarán al inculpado el 15 de octubre, Manuel Cid Manzano, Ana del Carmen Blanco Arce, Amparo Lomo del Olmo. | Archivo

La Audiencia Provincial de Ourense juzgará la próxima semana a Nilson Enrique J.S.J., acusado de agredir sexualmente a la hija de su pareja sentimental en tres ocasiones en el transcurso de un mismo día, en aproximadamente hora y media. Los hechos habrían ocurrido el 10 de noviembre de 2024 en el domicilio familiar situado en Xinzo de Limia, que el procesado compartía con su pareja -trabajaba como interna durante toda la semana- y la hija de esta.

La relación entre el procesado y la joven, que llevaba poco tiempo en España, era sumamente distante y apenas se dirigían la palabra mientras convivían bajo el mismo techo, tal como quedó patente durante la instrucción judicial del caso.

El encausado, según la acusación pública, aprovechó que se encontraba a solas con la víctima para forzarla a mantener relaciones sexuales en contra de su voluntad hasta en tres momentos distintos. En los dos primeros episodios, el acusado supuestamente consumó la agresión con penetración (violación), mientras que en el tercer ataque la forzó a otras prácticas y eyaculó sobre ella.

Los hechos denunciados, según el escrito de acusación de la Fiscalía, comenzaron sobre las 12,00 horas, cuando el acusado accedió de forma sorpresiva a la habitación de la joven mientras esta se encontraba desayunando y la violó. El Ministerio Público detalla que en el segundo acometimiento el hombre empleó la violencia y la intimidación: aprovechando que la joven, quien tenía 20 años, intentaba ir al baño, utilizó un instrumento de plástico con filo cortante que colocó en su espalda para obligarla a regresar al cuarto y violarla de nuevo. Finalmente, en el tercer asalto, el procesado volvió a irrumpir en la habitación para volver a someterla sexualmente.

La joven relató durante la prueba preconstituida (una declaración judicial grabada durante la investigación con la presencia de todas las partes para evitar que la víctima tenga que declarar de nuevo en el juicio oral) que el encausado llegó a espetarle un amenazante “hoy te toca”, advirtiéndole ante sus reiteradas negativas que el acto se llevaría a cabo “a las buenas o a las malas”. Asimismo, durante el segundo episodio, el procesado supuestamente ignoró las súplicas de la víctima y la coaccionó asegurando que, si contaba algo de lo sucedido, su madre sufriría daños.

A través de un mensaje de teléfono, la joven alertó a una vecina para que acudiera a la vivienda y la rescatara. Tras el aviso, el acusado fue detenido ese mismo día y el juzgado decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, medida en la que permanece desde el 11 de noviembre de 2024.

Este grave episodio, sin embargo, arrastra un doloroso trasfondo. Según ha trascendido, ya en su país de origen, Colombia, la joven había revelado haber sufrido abusos por parte del ahora encausado. Sin embargo, en aquel momento su relato no fue creído por su entorno familiar.

De cara a la vista oral del día 15 de octubre, el proceso ha dado un giro después de que la víctima haya decidido hace pocos días renunciar a ejercer la acusación particular (su abogado pedía 15 años de prisión). En consecuencia, será únicamente la fiscal quien mantenga en solitario los cargos por un delito consumado de agresión sexual continuada.

Inicialmente, la Fiscalía solicita para él una condena de 14 años de cárcel y el pago de una indemnización de 15.000 euros por los daños morales causados, así como por el empeoramiento de su cuadro previo de depresión y ansiedad. Además, añade 10 años de libertad vigilada una vez cumplida la pena privativa de libertad, una orden de alejamiento a menos de 500 metros durante 24 años y la expulsión del acusado del territorio nacional por un periodo de diez años tras su paso por prisión.

Por su parte, la defensa solicita la absolución de su cliente. En este sentido, la representación letrada del acusado admite que existieron relaciones sexuales, pero asegura que fueron plenamente consentidas.

Acusado de un ataque sexual a una niña de 12 años

En otro procedimiento que llega a juicio el jueves a la Audiencia provincial de Ourense, Marlon S.B. se enfrenta a la petición de 14 años de prisión por agredir sexualmente a una niña de 12 años cuando él tenía 20 en el interior de un garaje en noviembre de 2024. La Fiscalía y la acusación particular coinciden en reclamar la condena de cárcel y su expulsión de España por una década tras cumplir dos tercios de la pena. Por los daños morales interesan, 9.000 y 20.000 euros, respectivamente.

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