Xabier Limia de Gardón
ARTE ET ALIA
Colectiva do XXX aniversario da Visol
COMPLICACIONES BUROCRÁTRICAS
Lo que para algunos pudo parecer una simple gamberrada o un pequeño hurto, se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza burocrático y económico para la Diócesis de Ourense. El histórico llamador de metal de una de las puertas exteriores de la Catedral de San Martiño, en Ourense, desapareció en septiembre del pasado 2025.
Según ha confirmado el deán de la Catedral, José Ángel Feijóo Mirón, el objeto sustraído no se trata de una pieza de ferretería común; el llamador cuenta con más de 300 años de antigüedad, lo que lo convierte en un bien protegido por Patrimonio.
Al tratarse de un modelo único, su reposición no consiste simplemente en comprar una pieza similar. La normativa vigente para edificios declarados Bien de Interés Cultural (BIC) exige un protocolo extremadamente riguroso.
La desaparición del objeto ya ha sido denunciada ante la Policía y se ha dado parte al seguro, pero el verdadero reto comienza ahora con la rehabilitación. Para reponer la pieza, el Cabildo está obligado a:
Aunque todavía no hay un presupuesto cerrado, el deán estima que la 'broma' podría ascender a unos 4.000 euros.
A esto hay que sumarles la nueva oleada de robos de crucifijos en los cementerios, que continúan suponiendo un grave perjuicio para los poseedores y alterando el entorno de las iglesias.
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