Sed, hambre y cansancio: señales de alerta para detectar la diabetes

VIDA SANA

La llamada “prediabetes” es una fase reversible que puede durar varios años y que resulta clave para detectar síntomas

Una persona se realiza una prueba de glucosa en sangre en la mano.
Una persona se realiza una prueba de glucosa en sangre en la mano.

Tener mucha sed, orinar con frecuencia o notar más hambre puede hacer sospechar de diabetes. Una patología endocrina que puede avanzar durante años sin síntomas evidentes, pero que puede hacernos mucho daño y que, por desgracia, está de moda en nuestra sociedad. Por eso, detectarla no depende únicamente de cómo nos encontramos: los antecedentes familiares, los factores de riesgo y las pruebas de sangre ayudan a identificarla.

En una entrevista, Ana Pérez Ballesta (@anamidoctora), autora de “Doctora, una pregunta” (Larousse), explicó qué ocurre cuando el organismo responde peor a la insulina y por qué reconocer estas alteraciones a tiempo permite actuar antes de que aparezcan complicaciones.

“Tu analítica puede mostrar una glucosa normal o muy poco elevada durante años, pero por dentro de tu cuerpo tu páncreas está trabajando sin parar, y tienes cifras altísimas de insulina en sangre. Pero también, la insulina es una hormona de almacenamiento y este exceso de insulina hace que te sea más fácil engordar, sobre todo en la zona abdominal, lo que empeora todavía más, ya que el metabolismo entra en un círculo vicioso”, subrayó esta doctora.

Esto podría tener lugar perfectamente en una fase que puede durar años, llamada “prediabetes” que, de no hacer nada, con el tiempo terminará por desarrollarse la diabetes tipo 2, tal y como advirtió esta experta.

En concreto, citó la doctora Pérez a la resistencia a la insulina, típica de esa prediabetes y antesala de la diabetes tipo 2, una enfermedad crónica de origen multifactorial donde tu cuerpo no procesa bien el azúcar y no usas ni almacenas bien esa energía, y este azúcar puede ir dañando el resto de tus órganos, y favorece la acumulación de grasa.

Fases tempranas

Así, en fases tempranas, cuando el páncreas todavía conserva gran parte de sus células beta trabajando la diabetes tipo 2, sostiene que la diabetes puede llegar a revertirse con cambios profundos en el estilo de vida. Y es que, tal y como nos comentó la doctora Pérez Ballesta, en esa resistencia a la insulina, antesala de la diabetes tipo 2, “son nuestros hábitos del día a día, el cómo nos movemos, cómo comemos, etc, los que determinan si desarrollaremos o no diabetes”.

Advirtió en este sentido esta médico de familia que muchas personas piensan que la genética tiene un peso excesivamente determinante a la hora de desarrollar diabetes tipo 2, si bien aseguró que “porque tus padres la tengan no quiere decir que tú vayas a tenerla”.

Beber, comer y orinar mucho, síntomas clave

¿Cómo saber si tenemos diabetes? La doctora Pérez Ballesta apuntó a tres síntomas clásicos de diabetes: Beber mucha agua, orinar mucho y comer mucho. “Estos tres factores hacen pensar a cualquier médico que hay diabetes, pero ya con las pruebas y las analíticas de rutina es muy raro que llegue con esos tres síntomas.

Además, hay que sospecharlo y buscarlo activamente en cualquier paciente con sobrepeso o con obesidad, hipertensión arterial, o problemas de colesterol”, agregó. Desde la Fundación Española de Diabetes apuntaron que esa mayor necesidad de orinar se produce porque el exceso de glucosa se intenta eliminar a través de la orina, a través de los riñones, lo que hace también que se dé una mayor necesidad de beber. Pero también habla de otros síntomas como la visión borrosa, o el cansancio extremo, incluso de la pérdida de conciencia. Con todo ello, no hay que olvidar que el peligro de la diabetes mal controlada, según la doctora Pérez Ballesta, es que va dañando poco a poco nuestros órganos más importantes.

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