amor en estado puro

Recibir la sonrisa de un bebé es más atrayente que la poderosa fuerza con que el mayor imán de la tierra sea capaz de atraer a otro cuerpo de distinta carga. Sabemos de la inocencia de estas criaturas; a la vez que adivinamos que ningún obstáculo sinuoso se interpone en su incipiente sinceridad. Y es que la naturaleza en estado puro no entiende de cortapisas ¿Hay algo más puro y limpio que la mirada y la sonrisa de un bebé? Igual, no. Pero sí parecida. En contraposición a la edad, la de un anciano la puede igualar.

Jesús Sánchez-Ajofrín Reverte. (Ourense)
Publicado: 28 mar 2013 - 08:40 Actualizado: 10 feb 2014 - 23:55

El amor en estado puro, sin contaminación, se encuentra en el inicio y el final de la vida. Esos falsos egoísmos que nos forjamos se interponen en perjuicio de la carga de amor necesaria para disfrutar de nuestra corta vida. Si se pudiera medir la energía que se genera cuando la sonrisa de un bebé se cruza con la de un anciano, hasta se podría comparar con la explosión de una estrella.

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