La Región
Una calle de París
Previamente se nos había cambiado la cartelera, ante la apertura de camas de medicina inerna: las camas no se han abierto. Indignación, rabia... son nuestros sentimientos y los de todos aquellos que nos rodean. ¿Dónde están nuestros derechos? Hemos sido profesionales ejemplares soportando sobrecargas de trabajo debido a la calidad de nuestros pacientes, no han realizado protestas, ha cumplido con todos sus deberes y objetivos... pero ya vemos que todo esto no importa. Nos preguntamos si desde la dirección se olvidan que todavía son enfermeras y que no les gustaría una actuación así. ¿Con qué justificarán este grave error? ¿Con la crisis? No, ni siquiera la crisis puede justificar: imposición, abuso de poder, falta de respeto, negar una explicación, hacer daño al personal que está a su cargo.
¡Basta ya! No somos marionetas, no nos utilizarán de nuevo, no aceptaremos más imposiciones. Cumplan ustedes los objetivos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último