Mirar distinto

CARTAS AL DIRECTOR

Publicado: 07 may 2026 - 01:40
Cartas al director en La Región.
Cartas al director en La Región. | La Región

Voy a contar un relato breve basado en hechos reales que puede ser de interés.

Estaba yo acompañando a una mujer en la sala de espera de una comisaría para tramitar una denuncia por acoso, cuando de pronto entró una pareja de policías para colocar un cartel de un organismo oficial que anunciaba lo siguiente: “ ¿Cómo la miras?, ¿cómo lo miras?, mirar con distinta cara es racismo”. Se veían las fotografías de una mujer de rasgos árabes y un hombre de aspecto afroamericano. El cartel invitaba a denunciar. La curiosidad me llevó a preguntar qué tipo de miradas y hacia qué gente iba destinada la campaña, a pesar de la obviedad. Averigüé que se referían a miradas de odio o consideradas racistas, destinadas a personas emigrantes o de procedencia cultural extranjera.

Me preocupó la información que transmitía el anuncio, puesto que siendo obligado combatir el racismo, imagínense ustedes como ciudadanos un día laboral cualquiera del que salen cansados, cabreados o decepcionados de su trabajo, una guardia complicada, una discusión con su jefe por la acumulación de expedientes administrativos, un colapso en su ventanilla de atención al público, etc. Sus miradas, a la salida del trabajo, bien podrían reflejar cansancio, cabreo, rabia, decepción… o muchas otras emociones. Pero podría ocurrir que cruzadas con la mirada de otra persona, ésta las malinterprete y pueda considerarlas como signos de racismo y presentar en consecuencia una denuncia.

Sin embargo, la campaña no contempla los supuestos contrarios. Supongamos por un momento que alguien que no profesa por ejemplo su misma fe o sus creencias religiosas lo “mira mal” por impío o impía, esa mirada no se consideraría racista ni discriminatoria a la luz de esta campaña y podría entenderse como una “mirada más” dentro de un multiculturalismo global.

Como sostenía el difunto Javier Marías, las miradas y los sentimientos están sujetos a la percepción subjetiva e individual de las personas, y esto puede generar interpretaciones sesgadas que desemboquen en equívocos peligrosos. Mirar supuestamente mal puede considerarse entonces racismo hacia unos pero no hacia otros, y ahí radica el riesgo de caer en flagrante desigualdad.

Si G. Orwell resucitara hoy, se sorprendería de comprobar cómo sus escritos han sido capaces de reflejar tan fielmente la realidad distópica actual. Buena suerte y ¡cuiden su mirada!

José Ramón García Gómez

(Ourense)

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