Netanyahu
La noche se estaba dando bien en la discoteca. Desde los cristales de la fachada se podía ver el exterior. Sonaba todo tipo de música latina. De la que puedes bailar sobre una sóla baldosa. Rosalía, C Tangana, la Morocha o Karol G. Y todos los demás. Ahora sonaba el Nueva York de Bad Bunny.
El israelita desapareció y yo seguí bailando
La verdad es que me estaba moviendo mucho. Incluso vueltas de 360 grados. Todo un hito para mi manera de bailar algo latino. Lo estaba pasando bien. De repente, vi el exterior por la ventana. Y ahí estaba. Era él. El mismísimo Netanyahu viendo para nosotros. Nos miraba y se reía. Se reía todo el tiempo. No sé de qué se reía Netanyahu. Se reía de nosotros. Él puede aparecer en cualquier lugar.
El israelita desapareció y yo seguí bailando. Todos seguimos bailando. Pero con peor cuerpo. Nunca sabré si era Netanyahu o un señor muy parecido a Netanyahu. Me imagino que si un señor se parece a Netanyahu, no puede hacer otra cosa más que parecerse a Netanyahu. Todo puede ser. Pero me cortó las ganas de bailar.
Emmanuel Rueda Girondo
(Vigo)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
VICTORIA HISTÓRICA
El Antela hace historia y asciende a Tercera Federación (0(4)- 0(5))
CUARTO FICHAJE
El COB sube de nivel con el fichaje del base Toms Leimanis