Zelenski rechaza ceder territorio a Rusia, que se anexiona 1.700 kilómetros cuadrados

Guerra en Ucrania

El presidente de Ucrania cree "irrespetuoso" que los negociadores de Estados Unidos visiten Moscú antes que Kiev

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski | Andreas Stroh

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se mantiene firme en su decisión de no seguir las directrices que habría tratado de imponerle Estados Unidos en el marco de las negociaciones de paz y ceder terreno a Rusia, un extremo que Washington ha negado alegando que solo actúa como correa de transmisión de los planteamientos de las partes implicadas sin que medie por su parte ningún interés. En todo caso, el ejército del país soviético asegura que ya ha logrado hacerse con unas 80 localidades del país europeo, un territorio que alcanzaría los 1.700 kilómetros cuadrados.

Zelenski, que ha puesto en valor la intención de la Casa Blanca de mantener la comunicación abierta, se ha mostrado en cambio crítico con la "irrespetuosa" decisión de sus negociadores de reunirse antes con Moscú que con Kiev. "Es una irresponsabilidad", ha sostenido en una entrevista con la televisión ucraniana ICTV.

Y, tras poner en duda que el Kremlin realmente quiera poner fin a la guerra, ha rechazado que el camino más directo hacia la paz sea ceder el Donbás, como exige Rusia. "Eso nos haría más débiles", ha evidenciado, y ha defendido que es momento de detener el conflicto en las posiciones actuales y sentarse a negociar. "Esta es la manera más rápida de acabar con la masacre: primero acordemos un alto al fuego duradero que acabe con el conflicto, y después establezcamos objetivos diplomáticos", ha planteado.

Mientras tanto, la Unión Europea se prepara para conseguir el visto bueno de los Veintisiete a la concesión del préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania; una cuestión que había bloqueado el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ahora en funciones tras perder de forma arrolladora las elecciones frente a Péter Magyar. Continuar esta senda, en palabras de la alta representante de la UE para política exterior, Kaja Kallas, sería enviar a Rusia una señal de que "no podrá resistir más" que el país europeo.

Al respecto, el primer ministro electo de Hungría ha condicionado, al igual que había hecho Orbán, la retirada del veto de Budapest a ese préstamo a que se reanude el suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. Se trata de una relevante infraestructura que atraviesa Ucrania y que lleva meses sin operar debido a los daños sufridos a raíz de un bombardeo del ejército ruso —algo que ha negado el Kremlin—, mientras tanto Hungría como Eslovaquia acusan al gobierno ucraniano de estar impidiendo que se reanude el flujo de crudo.

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