Una muestra de que la edad no es un límite para el arte en O Carballiño

TALLER DE PINTURA

El taller de pintura de María del Carmen González en O Carballiño organiza esta muestra colectiva de diez alumnos adultos como paso previo a su jubilación y al inicio de una nueva etapa

Maricarmen González, junto a algunos de sus alumnos participantes en la exposición.
Maricarmen González, junto a algunos de sus alumnos participantes en la exposición. | Xesús Fariñas

Por el taller de pintura de María del Carmen “Maricarmen” González, en O Carballiño, han pasado generaciones de alumnos. Tras más de cuatro décadas dedicadas a la enseñanza, la maestra encara ahora el tramo final de su trayectoria docente. A menos de un año de jubilarse, quiere que su última etapa tenga un reconocimiento especial para quienes han compartido con ella esta pasión ya en la edad adulta: “He decidido organizar una exposición solo para ellos para así darles la oportunidad de que se luzcan a lo grande”, explica.

El resultado de esta iniciativa puede verse estos días en la sala de exposiciones del Auditorio Manuel María, donde diez alumnos, de entre 40 y 80 años, comparten paredes y caballetes con un máximo de diez obras cada uno. En la selección hay pinturas de escenas observadas directamente del natural, trabajos elaborados a partir de fotografías y copias, en la mayoría de las cuales el óleo es el gran protagonista, acompañado por acuarelas, pasteles, acrílicos, lápices de colores y técnicas mixtas. También son diferentes las trayectorias que confluyen en la muestra: algunos participantes crecieron artísticamente junto a Maricarmen y otros se incorporaron recientemente a sus clases.

La muestra reúne obras de diferentes estilos y técnicas.
La muestra reúne obras de diferentes estilos y técnicas. | Xesús Fariñas

Arte compartido

En esta ocasión, Maricarmen comparte espacio expositivo con sus alumnos. Es, de algún modo, un ensayo para el día en el que deje el taller y ellos tengan que seguir su camino sin ella. “Les he dicho que ahora van a ser independientes de mí. Con esta nueva muestra quiero transmitirles seguridad para que se lancen a hacer sus propias cosas, al igual que yo lo hice”, explica mientras recorre los cuadros y recuerda la evolución de quienes llegaron al taller siendo niños y de quienes lo hicieron ya en la edad adulta. Felipe Bardelás y Ramón González representan dos de esas trayectorias. El primero se inició en la pintura con Maricarmen durante su infancia y, después de 37 años de aprendizaje, ha desarrollado un estilo personal.

Ramón, por su parte, comenzó apenas hace un año y medio y ahora presenta cerca de una decena de obras. Entre ambos extremos se encuentran Juan Conde y Celsa Domínguez, que llevan cinco años en el taller. Los cuatro representan para su maestra historias que no tienen por qué terminar con su jubilación, sino que pueden ser el comienzo de sus caminos individuales en el mundo del arte, con ella, por primera vez, como una compañera más.

Juan Conde, alumno desde hace 5 años
Juan Conde, alumno desde hace 5 años | Xesús Fariñas
“Pinto yo y lo hago todo artesanalmente: los cuadros, también la madera…”
Ramón González,  alumno desde hace un año y medio
Ramón González, alumno desde hace un año y medio | Xesús Fariñas
“Nunca tuve mano para pintar. me animé a probar y ahora quiero mejorar”
Celsa Domínguez,  alumna desde hace 5 años
Celsa Domínguez, alumna desde hace 5 años | Xesús Fariñas
“Me gusta dibujar cuadros realistas. Esta ya es mi tercera muestra con mari”
Felipe Bardelás, alumno hace 37 años.
Felipe Bardelás, alumno hace 37 años. | Xesús Fariñas
“Las muestras están para compartir el arte que refleja cómo vemos el mundo”

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