Jorge Vázquez
SENDA 0011
Lo que no se cuenta en el escenario
Los ojos están centrados en Andalucía, el PP pone toda la carne en el asador para tratar de arrebatar al PSOE su feudo más importante y los socialistas van a dar el do de pecho en lo que queda de campaña para no perder la comunidad en la que han gobernando siempre, el territorio de España de mayor población y que aporta el más importante número de diputados.
Pero el 25 se celebran otras elecciones importantes : las asturianas. Francisco Álvarez Casos decidió convocarlas a los ocho meses de legislatura cuando no logró el apoyo del PP para sus Presupuestos, por lo que estaba obligado a gobernar con los anteriores, elaborados por el PSOE y que en su momento habían sido rechazados por el PP. Una incongruencia y todo un síntoma sobre el estado de salud de las relaciones entre el PP y Foro Asturias. Estas nuevas elecciones, sin ser tan importantes para PSOE y PP como las andaluzas, tienen por tanto un especial significado para el partido de Rajoy: comprobar si el golpe que les dio el ex secretario general el pasado 22 de mayo estuvo provocado por el rechazo ciudadano al anterior equipo del PP o porque realmente los asturianos querían un presidente del perfil de Alvarez Cascos, muy vinculado a esa tierra y que ha defendido permanentemente los intereses de Asturias allí donde se encontrara.
El escenario respecto al 22-M es muy distinto para el PP, aunque se mantiene el de los socialistas, que presentan al mismo candidato, Javier Fernández, y el de IU. Sin embargo, al contrario de lo que se vio el pasado mes de mayo, los sondeos indican en esta ocasión que UPyD podría tener representación parlamentaria, como indican también que ahora ganaría el PSOE asturiano, seguido del PP, y con el Foro de Cascos como tercera opción.
La incógnita está en saber si la suma de PSOE e IU supera a la del PP y Foro. Y el morbo está en ver si es posible esta última suma, si los dirigentes del PP y Foro están en condiciones de llegar a un acuerdo de gobernabilidad en el caso de que pudieran superar a los votantes de izquierdas.
Cascos, que era perfectamente consciente de que podía perder el gobierno cuando anunció por sorpresa el pasado 30 de enero que convocaba elecciones, cree por otra parte que puede remontar las encuestas actuales, como lo hizo en la anterior ocasión. Que la remontada sea suficiente como para mantenerse en el gobierno es una incógnita que se despejará el 25 de este mes, pero está claro que solo podría ser presidente del Principado si fuera primera o segunda fuerza. Si le gana el PP no tiene posibilidad de mantenerse en el cargo. ¿Y puede ganarle el PP? Puede.
El PP estivp dirigido en los últimos años por el hasta hace pocas semanas alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, y por Ovidio Sánchez, que han llevado el partido a conveniencia de Gabino de Lorenzo, sin convocar las reuniones de ejecutivas y tomando decisiones sin consultar a la dirección. Desde hace años se encontraron con la oposición de Cascos a sus compadreos políticos, y junto a Cascos, además de otros dirigentes regionales, se encontraba Mercedes Fernández, Cherines, una batalladora mujer que no ha dudado en denunciar, como Cascos, las arbitrariedades del dúo Gabino-Ovidio.
Cuando Cascos decidió ser candidato a las autonómicas pasadas y tuvo el visto bueno de Gabino y de la dirección nacional, exigió que se le dieran poderes para tomar decisiones, que pasaban por renovar la cúpula del PP en Asturias. Y ahí se encontró con un Gabino de Lorenzo inamovible, al que apoyaron Rajoy y Cospedal. Fue cuando Cascos decidió crear su propio partido, Foro de Asturias, y comprobar a quién preferían los asturianos. Cherines no le secundó: se sentía del PP a pesar de su oposición frontal a Gabino y a Ovidio Sánchez.
El 22-M se demostró lo que era muy evidente en la calle: el rechazo generalizado de los asturianos conservadores a Gabino de Lorenzo y el apoyo a quien consideran un hombre de los suyos, Cascos. Pero el PP nacional, en lugar de reflexionar sobre la situación que se había creado, apoyó todas las decisiones de bloqueo a Cascos impuestas por Gabino, que no dudó en apoyar al PSOE contra el nuevo presidente del Principado. Excepto en la votación a la alcaldía de Gijón, donde desde la dirección nacional se ordenó a los concejales del PP votar a la candidata del Foro a pesar de que Gabino había dado instrucciones de no hacerlo, lo que pondría la alcaldía en manos del PSOE. Fue quizá el primer aviso para Gabino de Lorenzo y Ovidio Sánchez: tras las elecciones generales y el acceso del PP al gobierno, Gabino fue nombrado delegado del gobierno en Asturias. Una salida digna, decían en la sede central del PP; una patada hacia arriba, afirmaban los que conocían bien el problema.
La dirección nacional, por fin, había decidido tomar cartas en el asunto. No solo quitó de en medio a Gabino de Lorenzo sino que hizo lo que Cascos había aconsejado: imponer una nueva presidenta y candidata a la presidencia del Principado que fuera votada por la ejecutiva regional. Y eligió precisamente a Cherines Fernández, prueba de su descontento con la línea que habían marcado de Lorenzo y Sánchez y que había colocado al PP en la peor de las situaciones en Asturias.
Cascos y Cherines Fernández no han hablado desde hace tiempo, pero hay afecto entre ellos ?'menos que antes' confiesa uno de los dos- y pueden negociar en el futuro. En el entorno de Cascos tienen la sensación de que a su presidente no le dolerían prendas en apoyar a Cherines Fernández para la presidencia en el caso de que el PP tuviera más votos que el Foro y entre los dos partidos pudieran cerrar el paso a un gobierno de izquierdas. En cambio en el entorno de Cherines, cuando se pregunta si apoyarían a Cascos en el caso de que tuviera más votos que el PP la respuesta es que 'Tendríamos que consultar con la dirección nacional'.
Porque tal como se han desarrollado las cosas en el PP asturiano ?de mal- la dirección nacional lleva las riendas del asunto, y está ahí la designación de Cherines Fernández como muestra. Pero por mucho que confíen en Cherines, que confían, es evidente que todavía no está muy bregada en cuestiones de estrategia política, forma parte de una operación diseñada en Madrid y no en Oviedo, y por tanto en Madrid tendrán mucho que decir una vez que se conozcan los resultados.
Aún así, sin que se hayan tomado decisiones hasta conocer los resultados, el ambiente que se respira en el PP es que si se puede impedir un gobierno del PSOE habría que hacerlo porque en caso contrario, explica un colaborador de Cherines 'nuestra gente no nos lo perdonaría. Ya es hora de que enterremos el hacha de guerra con Paco'.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Jorge Vázquez
SENDA 0011
Lo que no se cuenta en el escenario
Xavier Castro
A MESA Y MANTELES
La tortilla de patatas no era tan popular
José Luis Gómez
CUENTA DE RESULTADOS
China, en el nuevo mapa del poder global
Carlos Risco
COSAS QUE NO CONVIENEN
Distinguir el resplandor apocalíptico de la civilización
Lo último