LAS AUTOESCUELAS DE LOS AÑOS 50

Publicado: 16 jun 2011 - 09:50 Actualizado: 11 feb 2014 - 00:00

Como dice una amiga a la cual aprecio mucho, los dientes me nacieron en los coches. Dice la verdad, porque mi padre creó la empresa Gabelo en el año 1942 y hasta su fallecimiento, en 1974, nunca dejó los coches. A veces me decía que en los años cuarenta no tenías piezas y tenía que ir a buscarlas a Portugal, y que a punto estuve de nacer en un coche. Desde que era muy pequeño me sentaba en sus piernas; así, mientras él llevaba los mandos de los pies, yo llevaba el volante de aquellos autobuses mixtos en los que se transportaba a la gente a las ferias hasta 1962, en que fundó su propia autoescuela. Mi recuerdo es para aquellas autoescuelas, de las cuales pocas existen ya en la actualidad y que a base de fortaleza y con muy pocos medios trataban de enseñar a los nuevos conductores.

La autoescuela 'O Sealquila' fue la primera que se creó. Estaba en la calle Ervedelo. Recuerdo a Alberto y a su mujer Maruja, y a sus hijos Alberto y Mari. Hacía prácticas en la calle Acceso Muelles, pues en aquella época (1962) los exámenes los hacía la Delegación de Industria, hasta que pasaron a Tráfico en febrero de 1968. Se llevaban a cabo en la explanada de San Francisco, y el ingeniero que estaba al cargo de examinar se llamaba Julio Amor Outeiriño; pero lo más curioso de todo es que nunca tuvo permiso de conducción y el encargado de llevarlo a los exámenes era el dueño de la autoescuela 'La Moderna', ubicada en General Franco, hoy calle Progreso. Se llamaba Pepe y era el hermano de Maruja, de la autoescuela 'O Sealquila'.

Después estaba la autoescuela 'La Orensana', que pasó de estar en la calle Rosalía de Castro, en el Puente, a la calle del Paseo, encima de la 'Casa de los Lentes'. Su primer propietario fue Emilio Gutiérrez, y tras su fallecimiento pasó a manos de su hermano Rodolfo, jugador del Real Club Zaragoza, donde conoció a Angelines con la que se casó y que sería la encargada tras el fallecimiento de su marido. Siempre fue y sigue siendo toda una señora.

Otra autoescuela de aquella época es 'Proa', que aún está en funcionamiento. Su primer propietario fue Augusto Valencia, que tenías como empleados a Pilis y a mi amigo Camilo, actual dueño de la autoescuela 'Progreso'.

Entre algunas de las que fueron cerrando a lo largo de los años se encuentran la 'Central', ubicada en Ourense, la 'Chao' de Ribadavia, la 'Orensana' de Carballiño y Allariz, y la autoescuela 'Ponte' que estaba en Juan XIII y cuyos propietarios eran Ramón Avellás, Pepe Perla y Manolo Ramos.

En febrero de 1962, se creó la autoescuela 'Gabelo', que era de mis padres. Aunque yo estaba estudiando, ayudaba en las tareas administrativas. Pero mi meta no eran los coches, perseguía el sueño de ser actor desde pequeño, a diferencia de mi padre que quería que me centrara en el trabajo en la autoescuela. Donde sea que se encuentre ahora estará contento.

Los coches de los que disponíamos eran Seat 600, Seat 850, Seat 127 o el Simca 1000. Obviamente no tenían las comodidades con las que cuentan los modernos, no tenían aire acondicionado ni dirección asistida, lo que hacía que a veces la jornada laboral se hiciera muy larga. Aún conservo muchos recuerdos del Campo de la Feria, donde hacíamos prácticas? Cuando al alumno lo podíamos dejar solo, y sobre todo en verano, nos íbamos a aquellas termas o a bañarnos al río. En las fechas de los exámenes, teníamos que limpiar las mesas donde se comía el pulpo, pues eran los pupitres de los aspirantes a aprobar el examen teórico; para el práctico teníamos que preparar las vallas para los estacionamientos, y los conos para la famosa curva que debía realizarse marcha atrás.

En aquellas fiestas de autoescuela que se celebraban por el mes de octubre organizábamos un partido de futbol, solteros contra casados. La guardameta del equipo de solteros era Carmina, la cuñada de 'Chocolito', de 'Autoescuela Verín'. Los profesores éramos todos muy amigos, pasábamos grandes momentos juntos, lo que sumado a la buena relación que teníamos con los examinadores nos convertía a todos en una gran familia.

No quiero olvidarme de los funcionarios de Tráfico encargados de examinar. Los dos primeros fueron Manuel López López, ya fallecido, y José Pumar Diéguez, que hoy a sus noventa años está hecho todo un chaval. Posteriormente, se incorporaron José Gómez Buján y María Isabel González, hoy subjefa de la Jefatura provincial de Tráfico de Ourense. Los primeros jefes de negociado de conductores fueron Francisco Abades Álvarez, Julio Balboa, y más tarde tendría el cargo Araceli Carracedo Domínguez, que en aquella época era la encargada de revisar nuestros expedientes.

También me gustaría mencionar a las funcionarias que nos atendían en ventanilla: Menchu Montabes y María Dolores Gómez-Ruiz Canal, la cual falleció en un accidente de tráfico. Más tarde se incorporarían Amalia Iglesias Vázquez, Purificación Blanco Cid, Anselmo Pacho, Concepción García Guzmán. Entre los ya jubilados se encuentran Eduardo Valcárcel y Enrique Regueiro.

Gracias a todos por entendernos y colaborar con nosotros.

Contenido patrocinado

stats