EL CNI, un centro de inteligencia del que sentirse orgulloso

Publicado: 13 sep 2026 - 01:10
José Manuel Torralba
José Manuel Torralba | La Región

En España un clásico es “echarle la culpa al muerto”. Cuando hay un problema grave, siempre se busca un muerto al que echarle encima la responsabilidad. Al fin y al cabo, no se puede defender. Lo que es mezquino es echarle la culpa a “alguien vivo” pero que no se pueda defender. Y esto es lo que está haciendo nuestro gobierno, de forma muy rastrera, con el CNI. Decir que “es preciso mejorar la capacidad de los servicios de inteligencia en el “mundo digital” es desconocer por completo el centro de inteligencia. Del CNI depende el Centro Criptográfico Nacional y pilotan y ayudan a todas las instituciones públicas en el camino de la certificación (obligatoria) para formar parte del Esquema Nacional de Seguridad (ENS). Si hay personas cualificadas en los ámbitos del control del mundo digital, están en el CNI. Desprestigiar a tu propio servicio de información no solo es negligente, sino que va en contra de la seguridad de tus propios ciudadanos. Mellar el prestigio del CNI además le quita posibilidades de colaboración a nivel internacional y por tanto de información valiosa para todos. Vamos, tirarse un tiro en el pie.

Quien hable mal del desempeño del CNI o no sabe de lo que habla, o persigue algún interés torcido. Si esa persona además tiene responsabilidades de gobierno, además es un irresponsable.

Mi relación con el CNI se remonta a los comienzos de mi carrera profesional, cuando me gradué como capitán ingeniero de armamento, hace ya 40 años. En aquella época los ingenieros de armamento éramos un caladero de talento para el CNI (todos teníamos dos carreras, normalmente de ingeniería) y varios de mis compañeros de promoción acabaron en el centro. Sobre todo, vinculados a temas tecnológicos. Posiblemente los más listos y capacitados. Y durante años fui conociendo algunos retazos de cómo les iba.

Durante toda mi vida profesional he tenido contacto, de tiempo en tiempo, con el CNI. A nivel institucional (como responsable “de algo”) y a nivel personal como profesor e investigador. A nivel institucional la relación siempre fue respetuosa y profesional y siempre para ayudar a las instituciones en las que trabajaba. Por ejemplo, cuando era director de IMDEA Materiales, fueron nuestros “padrinos” en el acompañamiento para conseguir la certificación para el ENS. En muchas ocasiones nos abrieron los ojos en relación con riesgos de fuga de información sensible y de cómo se debe encapsular de forma segura. Como profesor/investigador me contactaron en muchas ocasiones para pedirme colaboración en temas que tenían que ver con mi especialidad, los materiales de ingeniería. Conocí a muchos miembros de “la casa” pero siempre se mantuvo uno de ellos como mi contacto principal. Es una persona muy formada, doctor en Ciencias, y puedo afirmar que con conocimientos en Ciencia de Materiales muy superiores a muchos profesores de mi área. Con él podía abordar temas técnicos sin ningún asomo de duda de que hablaba ante alguien que sabía de lo que discutía. Como estoy seguro que acabará leyendo esto antes que después, desde aquí le agradezco el respeto y el tacto que siempre guio nuestra relación. He visto y soy conocedor de con qué eficiencia y solvencia afrontan muchos problemas. Tengo muchas anécdotas que dejan muy claro hasta qué punto pueden garantizarnos la seguridad para la que están encomendados, anécdotas que quedan en mi recuerdo y que nunca contaré para estar a la altura de la discreción con la que trabajan.

El CNI es un servicio de información solvente y competente que, con toda seguridad, se codea con los mejores del mundo con mucho menos presupuesto (en eso seguro que tenemos la misma precariedad que en el mundo de la ciencia). Quien hable mal del desempeño del CNI o no sabe de lo que habla, o persigue algún interés torcido. Si esa persona además tiene responsabilidades de gobierno, además es un irresponsable.

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