La constitución en los wasaps

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El poder sin límite no es poder sino Dictadura. Regula ese límite el acuerdo legal que los pueblos se dan al que llamamos Constitución. Ocurre que esa Ley es para todos y no es suficiente con respetar la letra, sino que hay algo mucho más importante: respetar el compromiso moral que encierra su articulado y que no es otro que la base de la Constitución, en lo que se fundamenta: la indisoluble unidad de la Nación española. Es decir que no se basa, ni se compone ni se redacta de manera ajena a la unidad, o dicho de otra manera sin unidad no hay Constitución en España que dicho por segunda vez de otra manera es decir que no hay España, o por tercera vez: no hay nación española. Ni españoles, ni historia de España, ni cultura española, ni idioma español. No hay nada más que traiciones y traidores, algo que no recoge texto legal alguno que no sea el de los piratas. O los wasaps.

Ante las diferentes interpretaciones que pueda tener una Constitución se marca un mal llamado Tribunal Constitucional que como hay mucha piratería todos quieren subirlo a su barco y que enarbole su insignia partidista y nosotros nos creamos su independencia y virtud, su compromiso con la Ley y la justicia. Obras son amores. No me quieras tanto y quiéreme mejor. Dudo que no esté mezclado en wasapeos jurídicos.

Es mejor sospechar y acusar que verse envuelto en el engaño

En política todo debe estar protegido por la desconfianza porque aquí no es posible fiarse ni del compañero de pareja. Nadie quiere a nadie y ni entre ellos se quieren. Cada cual interpreta y decide según su interés y beneficio. Es mejor sospechar y acusar que verse envuelto en el engaño.

Ser juez y parte forma parte del truco por lo que estar en guardia es norma muy saludable para la libertad y por tanto para la democracia.

La Constitución además de alabada está muy manipulada en su interpretación. Razón por la que el asalto al Tribunal Constitucional forma parte de la actividad más frenética de los partidos para asegurarse el poder omnímodo por encima de ella.

Hay una historia común más antigua que La Constitución. Es la que nos ha llevado a construir esta bella y gran Nación llamada España.

Está en grave riesgo la unidad de España. Crisis oculta bajo los pliegues de una rugosa y oscura forma de hacer política de mínimos y mantener el poder a toda costa y a costa de la debilidad de los españoles que, incomprensiblemente, aguantan todo, incluso lo jamás visto: la política de wasaps.

La Ley, la Constitución será un wasap o no será. Fueron las tablillas de barro donde quedó registrado Gilgamesh, la Ilíada en papiros, pergaminos después, así hasta nuestros días: el wasap. Ley y trampa.

Ya no hay lugar para el diálogo abierto. Inútil propuesta. Mentira. Nada de Parlamento, ni soberanía popular. Aquí se hace y deshace con el wasap.

Habrá que esperar al perejil, único ingrediente para servir el wasap que viene

Luego vienen esos que todo lo guardan y constituyen las bibliotecas de la Historia. Como era la de Alejandría antes de quemarse o la de El Escorial con su acceso tan restringido. Restricción que no existe para aquellos que robaron tantos Gigas (a nuestro presidente y ministros de Defensa e Interior). Quien tenga esa biblioteca tiene el poder. Me llegan soplos del sur, pero no tengo el último dato para hacer una confesión. Habrá que esperar al perejil, único ingrediente para servir el wasap que viene.

Estén preparados. Perejil se escribe también con mayúscula y hay wasaps que lo confirman.

Todo está en Pegasus. “Cuando estalla el trueno es demasiado tarde para taparse los oídos”.

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