Un Gobierno de derrota en derrota

PUNTADAS CON HILO

Publicado: 29 nov 2025 - 05:55
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el miércoles, en el Congreso.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el miércoles, en el Congreso. | Europa Press

Una nueva derrota parlamentaria, muy fuerte, sigue marcando la senda del Gobierno sanchista, en una agonía que se resiste a reconocer, como un boxeador noqueado que no quiere doblar la rodilla.

La superministra y candidata a presidir la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, no es capaz de sacar adelante nada relacionado con las cuentas del Estado desde hace tres años. Este mismo jueves, el Congreso le ha rechazado, por 178 votos frente a 164, lo que denominan objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el conjunto de las administraciones entre 2026 y 2028, que es el paso preliminar a la presentación de los Presupuestos Generales del Estado de 2026. Pero tienen obligación de presentarlos por mandato constitucional, cosechen las derrotas que cosechen cada vez que los lleven a las Cámaras.

Ha sido una derrota en toda regla. Tanto que ni el propio presidente ha querido ocupar su escaño en el hemiciclo. Un descalabro que dejaría fuera de juego a cualquier Gobierno democrático con un mínimo de sentido de responsabilidad. Es la constatación más concreta de que el actual Ejecutivo de Pedro Sánchez no tiene apoyo parlamentario suficiente para gobernar. Los ministros no quieren reconocerlo, el presidente no quiere aceptarlo, los socios que más se benefician no quieren perderlo, pero la han perdido. Lo sensato, lo responsable, lo más acorde con la realidad, lo políticamente necesario sería disolver las Cortes y convocar elecciones para unas nuevas Cámaras legislativas.

Junto a tal derrota legislativa, un nuevo fracaso moral. Este mismo jueves, el presidente ha visto como su mano derecha, su mejor colaborador, el artífice de su moción de censura para llegar al poder, José Luis Ábalos, entraba en la cárcel por decisión judicial, a petición del fiscal anticorrupción.

Ha sido una derrota en toda regla. Tanto que ni el propio presidente ha querido ocupar su escaño en el hemiciclo. Un descalabro que dejaría fuera de juego a cualquier Gobierno democrático con un mínimo de sentido de responsabilidad.

Junto a él ha ido Koldo García, el fiel guardián de los votos y de los fondos aportados por amigos y familiares para que Pedro Sánchez pudiera recuperar la secretaria general del POSE. Un Koldo García muy resentido con el presidente por haber afirmado públicamente que casi no lo conocía, que su trato con él era puramente anecdótico. Expresión parecida a la que provocó la avalancha de acusaciones y revelaciones de Víctor de Aldama.

Ese resentimiento es el que le ha llevado a desvelar que Sánchez se había reunido en un caserío vasco con el proetarra Otegui para negociar las condiciones de la moción de censura contra Rajoy en 2018. Todo ello rápidamente desmentido por los interesados, junto con el coro de comunicadores del sanchismo. Pero la sombra de la duda sobre otra posible traición de Sánchez al Estado ha quedado sembrada. No lo quieren admitir, pero esto no tiene otra salida que las elecciones.

Ábalos y la mujer del presidente

Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno.
Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno. | Europa Press

Nuevamente se han sembrado dudas sobre la mujer del presidente del Gobierno. José Luis Ábalos, quien había sido ministro plenipotenciario, antes de entrar en prisión quiso soltar un poco de cianuro -aquel que quería echar la fiscal sobre el expediente de novio de Ayuso- en la complicada situación judicial de Begoña Gómez: “¿Por qué no está imputada Air Europa? Porque sería abrir el melón y ahí podemos llegar a Begoña. Podemos llegar bien llegados”.

Son palabras un tanto crípticas pronunciadas por una persona que lo sabe todo sobre la operación de rescate de Air Europa, y sobre todas las operaciones realizadas por el Gobierno hasta que dejó de estar en él. Podría ser más explícito, pero lo cierto es que las declaraciones rezuman resentimiento. El trato que está recibiendo Ábalos por parte de los que han logrado el poder gracias a él justifica este despecho.

Diana Morant no ayudaba a suavizar la situación al afirmar que Ábalos “Solo merece todo mi desprecio, también sobre todo las actitudes machistas que no caben ni en política ni desde luego en el partido que a mí me representa” y “Creo que los valencianos sabemos muy bien cuál es la trayectoria del señor Ábalos, y nos avergüenza bastante”.

Lo cierto es que la mujer del presidente vuelve a quedar bajo sospecha y Ábalos puede soltar más pistas desde su retiro en Soto del Real.

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