UNA DE MÉDICOS

Publicado: 08 nov 2011 - 01:00 Actualizado: 11 feb 2014 - 00:00

De visita forzada en urgencias, mientras espero las noticias sobre el cuerpo enfermo del familiar en una sala como de estación ferroviaria, bus o aeropuerto, veo la pantalla de la televisión que tengo enfrente sin mirarla, porque estoy mirando para dentro, hacia lo que pienso y el dolor que trae la enfermedad consigo, maldita consecuencia del cuerpo humano.

También pensaba en la nueva inversión que nos han anunciado para nuestra sanidad, pues nos cuentan cosas de Hospital 50 que suenan a 5ª Sinfonía de Mahler, y que conllevará el desbloqueo del Plan Director del CHUO, CHOU o Resi que nos parió (o, mejor dicho, que parió a otros más jóvenes, pues yo nací en sanatorio de inolvidable Corpus Munilla); me alegro enormemente, sobre todo con la mente puesta ahora en la convalecencia de los enfermos que he visto por Urgencias. Por fin, la Administración en Ourense a la cabeza de un proyecto para el resto del Estado, y tal como somos críticos en lo malo, plas, plas, plas a lo bueno.

Han pasado cuatro horas, son cerca de las dos de la madrugada, cuando seguimos esperando noticias del resultado de las distintas pruebas que le hacen a la enferma (bendita sanidad nuestra que ya quisieran para sí tantos otros), cuando en la misma televisión de antes, ahora en lugar de fútbol sale fotografía de la actriz porno Lucía Lapiedra acompañada de voz en of que susurra la compra de vídeos de ella con un tal Dinio, tal Nacho Vidal; no crean que una vez, sino fueron varias las repeticiones del mismo las que hicieron que por un momento llegara a pensar en avisar de ello; porque, aunque me llamen estrecho, creo que no es de buen gusto ni lugar una sala de hospital para observar lo que puede dar de sí el sexo.

Al fin los resultados y nos podemos ir pero sin la enferma, que ingresa. Por tanto, estamos en siguiente día cuando por Urgencias veo a José Luis Gómez Gil, doctor amigo que fue pívot letal en tiempos y es hombre al que le gusta ser amigo de sus amigos, y si son mujeres no sé si mejor; porque a mí me parece que los solteros tienen un gen común que los hace emocionarse más con ellas que con ellos, no sé. El caso es que José Luis acaba de llegar, como impenitente viajero que es, de Israel, donde doce días dieron para pasar a Palestina y ver imágenes que quedan dentro de uno aunque también se sacan fuera a través de fotografías para compartir con todos los amigos. Tel Aviv, la Vía Dolorosa, el Cardo Romano, Nazaret, Monte Carmelo, el muro, etcétera, y las gentes que lo habitan, hacen de éste, sin duda, un viaje interesantísimo como lo define él. Ahora, de vuelta, ya se ha colgado la bata, y bien que le queda.

Detalles de un día en la resi salen mil, como de cada cosa a la que uno observa sin el hábito, pero no quiero dejar de comentar el detalle que vi sobre una señora que estaba en la misma sala el día anterior y que me dio la impresión de que no era familiar sino por trabajo. Al día siguiente volví a ver a esta misma señora pero ya en la sala de observación de urgencias, donde tienen a los enfermos pendientes durante un tiempo, de si alta o ingreso; y observé como acariciaba, como atendía a la mujer mayor que estaba postrada en la cama. Después me confirmó una paloma (¿por qué tiene que ser siempre un pajarito?) que esa señora era empleada de Xeitos encargada de cuidar a mayores como la enferma postrada, más postrada creo por sus 94 años que por fallo de naturaleza. A ella, gracias por hacerme creer más en la bondad del ser humano.

Y como hoy la cosa de médicos, o médicas (el sexo femenino se impone ya -de largo- en el trabajo), saqué esta fotografía de otro facultativo, Chechu Jiménez, corriendo la San Martiño y que traigo aquí como consejo de salud y representante del resto de más de cinco mil que hacen de la nuestra la más importante carrera popular de Galicia; y porque vestía camiseta a la que le tengo demasiado aprecio por llevar grabada la portada del libro El Disfraz del entrañable escritor Chesi, que pueden adquirir en la misma librería de este periódico, séase La Región.

Por su cuenta

Si no corredora, la que lleva una carrera por su cuenta, que la trajo desde Mallorca y este año la llevó como profesora cerca de Lugo, es la bella Mariam Losada, quien no cede en su pasión al arte y la fotografía y que cuando busca emociones naturales se fuga desde Cervo a la playa de las Catedrales y allí se ensimisma. Está feliz. No es el primer caso de ourensana que conozco que es amante de playas menos concurridas por los ourensanos, cual es el caso de Himiko con Valdoviño. Siempre, ellas.

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