Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
Portero de noche
TAL DÍA COMO HOY
El 13 de noviembre de 2002, cuando el barco se encontraba navegando con 77 000 t de crudo a 28 millas de Finisterre, se vio inmerso en un temporal y sufrió una vía de agua.
A los pocos días, tras intentar alejarlo de la costa, se partió en dos, hundiéndose a una profundidad de 3 850 m.
El petrolero, que estaba en ese momento a unos 250 km del litoral español, provocó las primeras manchas negras..
El 2 de enero de 2003, las manchas de combustible estaban a 50 km de la costa.
Posteriormente, alcanzaron nuestro litoral, originando un desastre ecológico de grandes proporciones.
La parte afectada de la costa no solo tenía gran importancia ecológica (como es el caso de las Rías Bajas), sino también una notable industria pesquera.
El derrame de petróleo del Prestige ha sido considerado el tercer accidente más costoso de la historia, pues la limpieza del vertido y el sellado del buque tuvieron un coste de 12 000 millones de dólares según algunas fuentes, el doble que la explosión del Challenger, pero por detrás de la desintegración del Columbia y el accidente nuclear de Chernobyl.
Los responsables no se sinceraron con el pueblo.
Como quiera que siempre buscásemos varias fuentes para confirmar y escribir nos hemos puesto a investigar y han salido muchas opciones…
El origen de la palabra proviene de la época del Renacimiento, concretamente en España.
Los escultores españoles cuando cometían algún error mientras tallaban estatuas de mármol caras, disimulaban los defectos con cera.
Los mercaderes que traían figuras desde Roma retocaban los desperfectos con cera para ocultarlos, así, una estatua que no tenía ningún defecto y no necesitaba retoques era reconocida como una “escultura sin cera”.
Del latín sincerus véase apicultura, miel pura sin cera ni mezcla.
Del Indu: Según ellos, la palabra sincero significa literalmente: “que no tiene cero, que carece de cero”.
Fijémonos en esta última opción, ¿Qué tiene que ver el número cero con que una persona sea transparente y exprese siempre sus sentimientos con libertad y autenticidad?
El cero apareció en la India con la palabra hindú “sunya”.
Los árabes, en su época más gloriosa, se nutrieron de esta palabra y del conocimiento subyacente, para asimilarlo y reelaborarlo según su cultura. Tradujeron sunya por “sifr”, que significa “vacío” en árabe.
Cuando Fibonacci y un Papa que estudió disfrazado y en secreto en las academias árabes introdujeron el concepto en Europa, en Italia “sifr” se latinizó y convirtió en la palabra “zephirum”.
Esto ocurrió al principio del siglo XIII y el paso del tiempo hizo que la palabra sufriera una serie de transformaciones que culminaron con la forma latina zero, así mantenida en inglés y convertida en cero en español.
Durante la misma época, Jordanus Nemerarius vulgarizó el sistema árabe en Alemania, conservando “sifr”, pero cambiándola ligeramente a “cifra”. Durante mucho tiempo en Europa la palabra cifra denotaba el cero, hecho que queda probado ya que el gran Gauss utilizó en ese sentido la palabra en sus obras, pues él escribía en latín.
En el inglés antiguo cifra se convirtió en cipher, que actualmente significa “cifra” en el sentido de símbolo de un número del sistema arábico, pero que todavía hoy tiene por segunda acepción el significado poco común en el habla corriente de “cero”, como puede ver el lector en cualquier buen diccionario de inglés actual.
Por ello “sin cero” quería decir compacto, único y sin mezcla, genuino.
Con el tiempo la definición evolucionó hasta la conclusión de que quien no oculta nada, es una persona sincera.
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