Las renovables ya no son rentables

Publicado: 27 oct 2024 - 00:23

Si usted fuera el dueño de un bar en el que entra cada vez menos clientela, ¿firmaría un contrato para comprometerse a comprar una cantidad creciente de cerveza cada año? Resultaría absurdo, ¿quién se va a beber toda esa cerveza si los clientes ya no entran a su bar? Este tipo de decisiones racionales que todos tomaríamos en nuestra vida, parecen no aplicar a la política. Y mucho menos a la política energética.

El problema de todo esto es que se hace cada vez más complicado recuperar las inversiones en energías renovables. Si yo instalo una planta fotovoltaica pensando que va a funcionar 2.000 horas al año y resulta que funciona 1.000 horas porque sobre mucha electricidad, tenemos un problema

La realidad es que, en nuestro país, hace casi veinte años que alcanzamos el pico de demanda de electricidad. Esto sucedió en 2007 y, desde entonces, nunca hemos vuelto a aquellos niveles de consumo eléctrico. A pesar de ello, año tras año, hemos instalado en España cada vez más centrales de producción de electricidad. Hasta el punto de que, hoy en día, contamos con una capacidad de generación de 130.000 MW cuando el máximo de demanda de este año ha sido de 38.000 MW. Es decir, tenemos la capacidad de producir 3 veces más cerveza de la que consumimos. Con la salvedad de que la electricidad no se puede almacenar y tenemos que producir, en cada instante, exactamente la misma cantidad de consumimos.

Esto implica que, cuando sobra electricidad (siempre sobra) hay plantas de producción que no funcionan y, en ocasiones, incluso hay que dar la orden de parar energías renovables porque la demanda es demasiado baja. El problema de todo esto es que se hace cada vez más complicado recuperar las inversiones en energías renovables. Si yo instalo una planta fotovoltaica pensando que va a funcionar 2.000 horas al año y resulta que funciona 1.000 horas porque sobre mucha electricidad, tenemos un problema. El problema es que voy a perder dinero (o no ganar tanto como esperaba) y esto ahuyenta las inversiones.

Nuestros gobernantes eligen obviar este tipo de cosas y permanecer ajenos a la realidad, construyendo un relato que algún día estallará en la cara de nuestros dirigentes. Pero siempre piensan que le va a estallar a otro cuando ellos ya no estén. Así, desde el ministerio se pone encima de la mesa un Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que pretende multiplicar la cantidad de renovables en el sistema. Ya te sobran las que tienes y quieres poner más (vuelvan al símil del bar y las cervezas y lo verán muy claro). Además, este plan exige inversiones de varios cientos de miles de millones de euros que no se van a dar, porque los inversores ya están viendo que recuperar esas inversiones es tarea imposible.

En lo que va de año, ya hemos tenido 800 horas con precios cero en el mercado mayorista de electricidad. Precios cero implican ganancias cero. Ganancias cero implican inversiones cero. No hay más. El mundo es muy sencillo. Podemos empeñarnos en dar cabezazos contra las piedras, pero se nos va a romper antes la cabeza. El problema de la política es que nunca ponen ellos su cabeza, siempre es la nuestra con la que dan los cabezazos.

Estamos asistiendo a una ralentización evidente de las inversiones en energías renovables. Es un hecho para cualquiera que quiera ver los datos. La realidad es que estamos fracasando en la electrificación de las economías. Según todos los planes oficiales, a estas alturas deberíamos tener ya muchos más vehículos eléctricos, deberíamos estar cambiando las calderas de gas de nuestras casas por bombas de calor eléctricas y las industrias deberían haber electrificado parte de sus procesos. Nada de esto ha pasado. Los niveles de consumo no han aumentado, por eso no tiene sentido seguir instalando renovables según los planes de los políticos, porque no tenemos nada al otro lado del cable capaz de consumir toda esa electricidad.

Y todo esto no lo digo yo, lo dice la propia Asociación de Empresas de Energías Renovables. En la presentación de su último informe, su director general declaró “hoy no invertirías en energía solar porque se ha perdido la rentabilidad. Estamos viviendo de las rentas”. Lo peor de todo es que la situación no tiene visos de mejorar porque la demanda eléctrica no va a aumentar al ritmo previsto en los próximos años. Da igual cuántos planes se invente el ministerio, da igual cuáles sean los deseos del gobierno. La realidad siempre se impone. Y la realidad nos dice que nos hemos pasado de frenada en el sector eléctrico… pero mucho.

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