"HACE FALTA CONZTANCIA"
Los nuevos hosteleros de la Zona de Vinos de Ourense hablan: "No creo que haya una zona mejor"
"HACE FALTA CONZTANCIA"
Tras acumular 37 años de experiencia trabajando en la hostelería, Luis Sas decidió apostar por la zona de los vinos hace ya siete años para fundar su propio proyecto gastronómico, que ahora se divide en “Demamaluis” y “Depapaluis”.
Para Sas, la zona es “un área clave, moi transitada por quenes veñen buscando o encanto da catedral e As Burgas”, y hace un balance de su actividad positivo. Destaca que “a chegada do AVE supuxo un impulso vital para atraer viaxeiros, e ademais contamos cunha clientela moi fiel, que garantiza fluxo de traballo todo o ano”. Su fórmula se basa en ofrecer productos cien por cien artesanos, de elaboración propia, centrados en recetas muy tradicionales como la carne ó caldeiro o el lacón con grelos. Sas tiene claro que “non hai outra historia que o sacrificio, e despois irte adaptando ó terreo”.
El recorrido de María de los Ángeles en el corazón hostelero de Ourense arrancó en marzo del año pasado, en un local de dimensiones reducidas. Su propuesta encajó tan bien que el espacio se le quedó pequeño en cuestión de meses, lo que la motivó a trasladarse en diciembre a un local con mucha más capacidad. La clave de su trayectoria reside en que “hemos logrado consolidar una clientela fiel que nos ha seguido en esta transición. Eso nos permite un negocio estable”. Su modelo se asienta sobre la comida casera y de cercanía, donde triunfan elaboraciones como la empanada de maíz, las zamburiñas al horno y una apuesta por los postres caseros, entre ellos la tarta de almendra de Allariz. Sobre la competencia, reflexiona que “cuando hay hay para todos, y cuando no hay pues no hay. Pero se trabaja bien aquí en los vinos”.
Manuel se hizo cargo de su establecimiento en octubre de 2023, fuertemente motivado por el deseo de integrarse en lo que denomina “el epicentro culinario de la ciudad”, un entorno donde se centraliza la mayor parte de la oferta gastronómica y de ocio. Al hacer balance de su andadura, reconoce que emprender en este entorno exige “superar inicios complejos”. Debe lidiar a diario con una altísima competencia y la acusada estacionalidad que caracteriza a la zona, enfrentando picos de máxima afluencia en verano o Entroido frente a meses más calmados como enero o noviembre. Para lograr abrirse un hueco, ha apostado por introducir en su carta los “fentiños”, una propuesta similar a las pizzas que complementan platos clásicos como los huevos rotos. Asume el reto de asentarse afirmando que “es algo de constancia y de tener perseverancia”.
Con un bagaje previo de seis años trabajando en los fogones, Elía Bourdier sintió que había llegado el momento adecuado para “dar un salto cualitativo” en su carrera profesional. Tomó la decisión de emprender y abrir su propio local, que abrirá sus puertas “en los próximos días”. Arranca con una visión estratégica y busca crear “un espacio inclusivo, con una carta variada que abarque desde pulpo y calamares hasta pizzas y hamburguesas. La idea es que todos los clientes se sientan a gusto”, enriqueciendo la oferta “con sabores propios de República Dominicana, de donde vengo. Apostaremos por elaboraciones como la pechuga rebozada y el picapollo”. El principal motivo de iniciar su nueva andadura profesional en el Casco Vello reside en que “no creo que haya otra zona aquí, en Ourense, que que sea mejor que esta para un restaurante”.
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