La ORA deja de funcionar en Ourense

Fin del control de aparcamiento

La ciudad pierde el aparcamiento regulado, a la espera de que el pleno municipal derogue la ordenanza

La supresión era un empeño personal del alcalde.
La supresión era un empeño personal del alcalde.

No esperó al final de año el alcalde de Ourense, Gonzalo Jácome, para suprimir el control de aparcamientos en superficie. Después de cuatro intentos, anunciaba oficialmente en torno a las 16,00 horas del día 31 de diciembre que el servicio de la ORA, que regulaba el tiempo de estacionamiento en la ciudad, dejaba de funcionar tras tres décadas en Ourense.

El alcalde repitió el esquema que había intentado un año atrás, y en el que finalmente se había visto obligado a recular, con el apagado de las máquinas que dispensan los tickets en las calles de la ciudad, que pasará, de facto, a tener aparcamiento libre, pudiendo los conductores estacionar en las antiguas “zonas azules” sin límite de tiempo, lo cual ha generado preocupación entre los vecinos, temerosos de que algunos aprovechen las circunstancias para dejar sus coches sin mover durante varios días.

Otra de las dudas que transmitían los ourensanos al regidor es qué va a pasar con la aplicación de pago electrónico que funcionaba hasta la fecha, en la que varios conductores habían consignado fondos que ahora no tienen forma de retirar. La tercera línea de quejas venía por la falta de alternativas, puesto que la escasez de plazas de aparcamiento disuasorio, unida a una previsible menor rotación en los estacionamientos, ocasionará mayores dificultades para el uso del coche particular en Ourense.

Prórroga forzosa

También seguirá prestándose en precario y “por razóns de interese público, co fin de garantir a continuidade na prestación deste servizo” el suministro y saneamiento del agua en la ciudad por parte de Viaqua tras aprobarse en una junta de Gobierno extraordinaria el 30 de diciembre.

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