Ratifican la condena al hombre que estafó a un matrimonio de Mallorca

CONDENA POR ESTAFA

El acusado por estafar a un matrimonio en Mallorca usó de gancho vehículos, pisos y un yate para quedarse con 100.000 euros

Antonio G.F., sentado en el banquillo de la Audiencia Provincial durante el juicio.
Antonio G.F., sentado en el banquillo de la Audiencia Provincial durante el juicio. | Miguel Ángel

El Tribunal Superior de Galicia (TSXG) ha ratificado la sentencia que impuso una pena de dos años de prisión a Antonio G.F. por estafar 100.000 euros a un matrimonio de Mallorca usando como gancho vehículos, pisos y hasta un yate. De esta forma, los magistrados avalan la decisión de la Audiencia Provincial de Ourense al rechazar los argumentos de la defensa, quien aludía contradicciones en las declaraciones de los perjudicados y señalaba que no existía la continuidad delictiva.

La sentencia señala que las entregas de dinero aparecen perfectamente documentadas y explican que los hechos se suceden desde el 16 de noviembre de 2022 al 12 de septiembre de 2023, por lo que es “sin duda” un delito continuado. Por ello, los magistrados ratifican la sentencia de la Audiencia Provincial.

El alto tribunal ourensano consideró probado que Antonio G.F. se ganó la confianza del matrimonio después de ofrecerle dos furgonetas por 9.000 euros en marzo de 2022. Sin embargo, los vehículos no llegaron y el acusado, quien tenía un concesionario en San Cibrao das Viñas, les acabó devolviendo el dinero.

“Nos llamó al cabo de dos meses y nos dijo que ya tenía las furgonetas”, contó la perjudicada en el juicio. Como aún las necesitaban, volvieron a hacerle la transferencia. No se quedó ahí, Antonio les dijo que había iniciado actividades en el mercado inmobiliario y les empezó a ofrecer inmuebles en Mallorca a un precio muy ventajoso.

Para darle veracidad, les enviaba fotografías y dinero y les pedía que le diesen un adelanto. “Nos va ofreciendo pisos y los vamos pagando”, señaló la víctima en el juicio.

Sin embargo, las firmas no se producían y las excusas se iban sucediendo hasta el punto de que el matrimonio le pidió que les devolviese el dinero. Recibieron un pantallazo de una transferencia de devolución a su favor por importe de 92.000 euros que resultó fallida, así como sms del banco de varias transferencias por importe de 1.000 euros que nunca llegaron al destino.

Por todo ello fue condenado a dos años de prisión y a indemnizar al matrimonio con 100.000 euros, una sentencia confirmada ahora por el TSXG. El acusado aún puede presentar recurso ante el Supremo.

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