La borrasca Nils anega garajes y bajos, hunde una carretera en O Ribeiro y corta la A-52

LA SATURACIÓN DE LOS SUELOS

Ourense afronta uno de los últimos capítulos -al menos de alta intensidad- del tren de borrascas de impacto con Nils. Los embalses rozan el lleno técnico tras la mayor subida semanal en 30 años y este jueves se prevé el pico de las crecidas de los ríos.

La carretera que conecta San Cristovo (Ribadavia) con Carballeda de Avia, hundida en Faramontaos.
La carretera que conecta San Cristovo (Ribadavia) con Carballeda de Avia, hundida en Faramontaos. | AVPC CARBALLEDA DE AVIA

La provincia de Ourense afronta este jueves y viernes el desenlace de un ciclo hidrológico histórico bajo máxima presión. Tras el paso sucesivo de frentes atlánticos, y la saturación de unos suelos que han perdido toda capacidad de absorción, la borrasca Nils asestó ayer un golpe crítico a la red de comunicaciones, con cortes de carreteras, vecinos sin luz y anegamientos de garajes y bajos. El incidente de mayor impacto se produjo en la A-52, donde la caída de un árbol de grandes dimensiones sobre la calzada obligó a interrumpir temporalmente la circulación en sentido Vigo, en el tramo entre Melón y A Cañiza -12 kilómetros- provocando retenciones kilométricas en la principal arteria de conexión del sur de Galicia.

Este incidente coronó una jornada dura en las carreteras ourensanas. A media tarde, la carretera provincial OU-0306, que une San Cristovo con Carballeda de Avia, se hundió literalmente en el punto kilométrico 9,3. La calzada colapsó en Faramontaos, obligando al cierre total de la vía mientras los técnicos analizan la estabilidad del terreno, complicando así la circulación entre Ribadavia y los municipios de Carballeda de Avia y Avión.

La saturación de los terrenos mantenía otras tres carreteras totalmente cortadas por meteorología adversa e inundación: la OU-0305 entre Ribadavia y Arnoia (desde el km 0 al 2,5), la OU-1011 en Oímbra (del km 0 al 3,1) y la OU-1114 entre Mosqueiro (Vilar de Santos) y Ponte Liñares Bande). A estas se suma la incidencia en Allariz, donde Protección Civil inhabilitó un carril de la OU-0300 en dirección Celanova.

La magnitud del episodio se refleja en los pluviómetros. Beariz y Entrimo se erigieron ayer como las zonas más lluviosas de España tras Grazalema (Cádiz), con acumulados de 55 l/m². En A Baixa Limia, el ciclo de borrascas deja cifras inéditas desde enero: 900 litros por metro cuadrado -como ejemplo, el doble de lo registrado en el epicentro de la dana de Valencia-. Esta carga provocaba pequeñas riadas en aldeas de Muíños.

Sin margen de maniobra

Los cauces encaran hoy su momento más delicado. Según la Confederación Hidrográfica, el pico de la avenida será este mediodía, con un caudal cercano a los 2.500 metros cúbicos por segundo en el Miño a su paso por la ciudad. El sistema de presas roza el lleno técnico con una ocupación global del 89,37%, tras la mayor crecida en una semana en 30 años. Os Peares al 97,67% o As Portas al 97,57% son el ejemplo de dos grandes embalses al límite. Esta presión obliga a la presa de Velle a mantener un desembalse intenso, con el Miño rozando ya los 8 metros.

En Ribadavia, la atención se centró en el regato Maquiáns, cuya crecida súbita anegó bajos de viviendas y garajes en A Veronza, zona que tuvo que ser cortada, y causó daños en un establecimiento hotelero. Además, el temporal afectó al suministro eléctrico, con un apagón que dejó a oscuras a 200 clientes en el centro de la ciudad y averías en Vilariño de Conso, Castro de Beiro, A Peroxa o Cea, entre otras zonas.

Este viernes llega un nuevo arreón, antes del anticiclón

Este Jueves de Comadres será una jornada de transición, predominantemente seca en las horas centrales, sin lluvia hasta entrada la noche. El viernes marcará el último hito de inestabilidad con aire frío y cota de nieve en los 600 metros. El Sábado de Entroido, el anticiclón se impondrá sobre la península, con cielos despejados hasta entrada la madrugada. Tanto Domingo como Lunes de Entroido habrá alguna llovizna, más probables el lunes, antes de la llegada de un nuevo frente.

La Diputación habilitará una línea especial de ayudas

La Diputación de Ourense anunció ayer un plan de choque contra los efectos del temporal. El presidente Luis Menor confirmó que la entidad provincial estudia habilitar una partida extraordinaria de ayudas económicas. Esta medida busca apoyar a los concellos que han sufrido daños en infraestructuras tras un mes de lluvias continuas. En el terreno, la situación sigue siendo complicada: las brigadas de Vías y Obras han resuelto ya más de 400 incidencias en la última semana.

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