Los años no suponen una barrera y la tecnología tampoco lo es si hay voluntad por comunicarse. Eso es lo que ha conseguido la startup aragonesa Maximiliana que reunió a una mujer mayor de cada comunidad autónoma en un encuentro de 45 minutos de videollamada. La suma de la edad de cada una de las centenarias que se conectaron supusieron 1.757 años de vida compartida
Dice el refranero que “Más sabe el diablo por viejo que por diablo” y “Cuanto más vieja, más pelleja”, en alusión a que la edad no siempre trae virtud, sino a veces más astucia o picardía.