Un ministro de Netanyahu pide "dar un golpe en la mesa de Trump" para emprender "una guerra masiva" contra Líbano

Oriente Próximo

El ultraderechista que publicó un video humillando a los activistas de la Flotilla a Gaza llama ahora a "cortar la electricidad" en su país vecino y a seguir ampliando la franja de ocupación

Destrucción en Líbano
Destrucción en Líbano | Abdul Kader Al Bay

El ministro de Israel que la semana pasada saltó a la palestra por difundir un video —que continúa publicado en sus redes— en el que humillaba a los activistas de la Flotilla que se dirigía a Gaza con ayuda humanitaria ha vuelto a cobrar protagonismo. El ultraderechista Itamar Ben Gvir exige ahora al primer ministro del país hebreo, Benjamin Netanyahu, que "dé un golpe en la mesa de Trump" de cara a emprender "una guerra masiva" contra Líbano.

A pocos días antes de una nueva ronda de contactos entre ambos países bajo los auspicios de Estados Unidos, el ministro de Seguridad Nacional de Israel ha llamado a "cortar la electricidad" y "ocupar" una franja del sur del país vecino todavía más amplia de la que planeaba. Porque si los planes iniciales fijaban la línea en el río Litani, ahora Ben Gvir apuesta por seguir subiendo hasta el Zahrani, lo que implicaría hacerse con el control de una cuarta parte de Líbano.

Es su reacción después de que, en nuevos bombardeos de Israel contra Líbano —en los que murieron tres personas—, perdiese la vida un sargento de las fuerzas armadas del país hebreo por las represalias de Hezbolá. "No puede ser normalizado", ha condenado el ataque, a pesar de que el ejército israelí ha matado a más de 3.100 libaneses desde el mes de marzo.

En su visión del conflicto ha recibido el apoyo de otro integrante del gobierno de Netanyahu. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha convenido que "los drones explosivos que alcanzan a los combatientes no son un decreto del destino", de modo que hay que "poner fin a esa amenaza".

De hecho, ha desvelado que el ejecutivo del que forma parte invertirá más de 1.700 millones de euros en el desarrollo de soluciones tecnológicas contra estos ataques, pero también ha incidido en que los ataques deben tener respuesta en forma de ataque militar. "Por cada dron explosivo, diez edificios de Beirut deben caer", ha exigido, convencido de que la única solución es "infligir un precio disuasivo y desproporcionado al enemigo".

Alto el fuego

El propio Netanyahu advirtió ayer de que, aunque Estados Unidos e Iran sellen finalmente un pacto que ponga fin a la guerra, Israel se reserva el derecho a continuar bombardeando Líbano.

De hecho, según su versión, Trump le dio garantías de que "Israel tiene derecho a defenderse contra las amenazas en cualquier frente, Líbano incluido".

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