Reino Unido vetará la importación de productos procedentes de asentamientos israelíes ilegales
Oriente Próximo
El gobierno de Netanyahu contraataca anunciando el cierre del consulado de Reino Unido en Jerusalén y sanciones contra doce políticos británicos
Reino Unido da un paso más en su apuesta por la solución de dos Estados y en su rechazo a la violencia ejercida por Israel contra Palestina, tanto en Gaza como en Cisjordania. En coordinación con Francia y Canadá, y en línea con el camino iniciado por Países Bajos, Irlanda, Bélgica, España y Noruega, el gobierno británico prohibirá la importación de productos procedentes de asentamientos israelíes en los territorios ocupados.
"Estableceremos un nuevo régimen integral de sanciones con las correspondientes excepciones por motivos religiosos", ha detallado el ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, quien ha apuntado que este paso, que no entrará en vigor antes de seis meses, permitirá tomar medidas contra empresas y personas concretas que "proporcionen servicios", tales como construcción, infraestructuras, financiación o bienes inmuebles, "para la expansión de los asentamientos".
El objetivo de esta medida, como ha reseñado, es actuar contra "la injusticia y el sufrimiento" que el gobierno de Israel está infligiendo al pueblo palestino, desde el convencimiento de que la solución de dos Estados es "la única vía" hacia la seguridad y la estabilidad en esa parte de Oriente Próximo.
En paralelo a ese veto, Reino Unido adoptará sanciones contra otro grupo de colonos extremistas que han cometido actos de violencia contra comunidades palestinas, y ampliará las medidas vigentes para poder actuar con mayor rapidez a la hora de disuadir la expansión de los asentamientos. La suspensión de la venta de armas a Israel "sigue plenamente vigente", con más de treinta licencias paralizadas, pero se ampliará a la totalidad de las compras "mientras persista la ocupación".
Miliband, judío, no ha dudado en utilizar el término "limpieza étnica" para definir lo que sucede en Cisjordania. La ONU, ha señalado, la define como "una política deliberada, diseñada por un grupo étnico o religioso con el objetivo de expulsar, mediante medios violentos y que infunden terror, a la población civil de otro grupo étnico o religioso de determinadas zonas geográficas".
Reacción de Israel y Palestina
El aplauso de la Autoridad Palestina a este "paso en la dirección correcta" ha tenido su contrapunto desde Tel Aviv, donde el gobierno de Israel ha anunciado el cierre del consulado de Reino Unido en Jerusalén y sanciones contra doce políticos británicos.
Ha sido su ministro de Exteriores, Gideon Saar, quien ha anunciado también la expulsión de Reino Unido del órgano multinacional que supervisa el alto el fuego en la Franja de Gaza a raíz del acuerdo alcanzado en octubre del año pasado, como ya hizo con España y Países Bajos hace meses.
"Lamentablemente, hay un gobierno laborista hostil en el poder que actúa sistemáticamente en contra del Estado de Israel, y eso no nos ha dejado más remedio que responder por fin a sus acciones hostiles", ha justificado estas acciones, sin dejar de criticar la "injerencia" de Londres en sus asuntos en período preelectoral.
La ultraderecha de Israel arropa a Milei en su pugna con Reino Unido por Malvinas
Argentina ha encontrado un nuevo socio en su intento de situar de nuevo en el centro del debate la soberanía de las islas Malvinas. La ultraderecha de Israel ha reaccionado al creciente apoyo de Reino Unido a la causa palestina apostando por posicionarse al lado del presidente del país sudamericano, Javier Milei, quien llegó a expresar su deseo de convertirse al judaísmo ortodoxo.
Los líderes de los partidos Hogar Judío y Sionismo Religioso, ambos ministros en el gobierno de Benjamin Netanyahu, han secundado así las pretensiones argentinas, al tiempo que han cargado contra el gobierno británico. "Es el momento de que Israel reconozca públicamente que las Malvinas son territorio argentino ocupado que los británicos robaron violentamente al pueblo argentino", sostuvo el polémico Itamar Ben Gvir, mientras Bezalel Smotrich pedía la expulsión del embajador británico en Tel Aviv.
"No vamos a ser el felpudo de un gobierno antisemita de un país conquistado por el Islam radical que intenta salvarse de la decadencia económica y social atacando a los judíos y al Estado de Israel", ha abundado este último, antes de que Ben Gvir reclamase sanciones contra Londres "mientras dure la ocupación". Y es que, ha recalcado, "los británicos no se conforman con ocupar este territorio, sino que también realizan prospecciones petrolíferas y roban el dinero del pueblo argentino".
De hecho, Milei ya anunció en días pasados que sancionaría a toda empresa que extraiga gas o petróleo de la isla sin autorización de Buenos Aires, y el gobierno argentino ya inició los trámites para sancionar a 45 compañías e individuos relacionados con la explotación de hidrocarburos en las Malvinas. Una de ellas es, precisamente, la petrolera israelí Navitas y varias de sus subsidiarias, contra las que el ejecutivo que dirige Milei interpondrá además una denuncia penal para "proteger sus recursos naturales".
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