Jorge Vázquez
SENDA 0011
Lo que no se cuenta en el escenario
1 La acidez. El pan es el milagro del cereal fermentado y en esa fiesta de levaduras y bacterias se liberan ácidos maravillosos. Si el pan no sabe ácido no es buen pan.
2 Los pedos de las bacterias. La gran fiesta de microorganismos y sus flatulencias son las responsables de una buena miga. Un pan esponjoso y con buen alveolo quiere decir que el mundo microscópioco se lo ha pasado bien antes que tú. Bendita vida microbiana que da sentido a la nuestra.
3 La talega. El buen pan debe durar una o dos semanas envuelto en una gasa de lino o algodón, que es como se deben conservar los cuerpos sagrados.
4 Fuera plásticos. Un panadero honrado vende el pan desnudo y lo entrega en una bolsa de papel. Aquel que industrializa el proceso encapsulándolo en plástico no ha entendido nada de la mágica vida con la que comercia. Debe ser despreciado.
5 Panes de engañifa. Son demasiados los panaderos canallas con harinas “mejoradas” que sustituyen el milagro de la harina fermentada por química artificial. O peor, los panes industriales y demás artefactos incorruptibles. Traicionar a la profesión más honrada del mundo con pan de mentira es un delito antropológico.
6 El pan de pobres. Desde antiguo, el pan blanco, tamizado, fue cosa de señores y remilgados, dejando el pan integral para pobres y braceros. Hoy continúa este supremacismo harinero y es difícil encontrar buenos panes integrales y panaderos que crean en la causa. La mayoría han olvidado el sabor del cereal entero, cuyas encimas ayudan a la digestión y celebran la humanidad trabajosa.
7 El racismo cereal. Cada vez es más difícil encontrar buen pan de centeno integral 100%. Rebajarlo con trigo porque estamos en una sociedad de blandos es una catástrofe. Que regresen el centeno entero y el maíz que tantas hambres ahuyentaron. Este mundo mentiroso necesita de panes sinceros.
8 Cerca del corazón. El pan debe cortarse con un buen cuchillo y sobre una tabla de madera noble dedicada a tal fin (castaño, nogal o roble, nunca pino de plantación). Cuando se es avanzado en esto de la vida, puede hacerse como los antiguos y cortar la hogaza directamente con un cuchillo sin sierra, apoyado en el pecho, cerca del corazón. Esto es así porque el pan es un alimento divino.
9 Canastas y paños. El pan no puede malservirse, tirarse encima de la mesa como un alimento indocumentado o carecer de un lugar especial. Procuremos una panera de fibras vegetales y un paño para envolver a la criatura pan, preferentemente bordado a mano.
10 Los celíacos. En esta civilización enferma, dicen que la selección natural comienza por las intolerancias. Aquel que no puede comer el alimento que nos convirtió en humanos pertenece probablemente a la primera línea a extinguirse.
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