Irán no se sentará a negociar con Estados Unidos hasta que desbloquee sus puertos
Ataque a Irán
El vicepresidente de Estados Unidos suspende su viaje a Pakistán a la espera de que se retome el diálogo
Horas después de que el presidente Trump decidiese volver a ampliar el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, mientras se esperaba que se retomasen las negociaciones en Pakistán, las autoridades de la república islámica han sostenido que no participarán en ningún diálogo mientras Washington mantenga el bloqueo sobre los puertos iraníes, al entender que esa maniobra naval supone "una violación" de lo pactado.
Si bien la reapertura del estrecho de Ormuz era una de las claves de la tregua, junto al cese de los ataques, la Casa Blanca respondió a la falta de acuerdo en la primera ronda de diálogo en Islamabad con la orden de bloquear el cruce a todos los buques que utilizasen los puertos del país centroasiático; de modo que, en respuesta, Teherán incidió en su sistema de vigilancia y acuerdos de paso. El armisticio posterior en Líbano, que Irán reclamaba, llevó a las autoridades de la república islámica a anunciar la apertura completa de ese punto neurálgico del comercio mundial, si bien su concesión no fue correspondida desde el Despacho Oval y la situación volvió al punto cero.
Ahora, con las negociaciones paralizadas, tras confirmarse que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, suspendió por ahora su viaje a Pakistán, el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, ha planteado las condiciones de su país para volver a la mesa de diálogo: desbloquear la utilización de los puertos iraníes. "En cuanto lo hagan, creo que la siguiente ronda de negociaciones tendrá lugar en Islamabad", ha zanjado.
Y, aunque ha revelado que el gobierno de su país ha recibido "señales" de que los norteamericanos "están dispuestos" a asumir ese extremo, ha incidido en que la solución depende de ellos. "Si quieren sentarse y discutir una solución política, nos encontrarán dispuestos; si quieren ir a la guerra, Irán también está preparado", ha concluido, no sin recordar que la república islámica no fue la que detonó este conflicto. "Ellos iniciaron la guerra", ha recalcado, en alusión a la irrupción militar de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, en medio de las negociaciones entre Washington y Teherán sobre su programa nuclear.
Contrabloqueo
En medio del contrabloqueo estadounidense en Ormuz, varios buques iraníes han sido atacados y otros han sido obligados a darse la vuelta; y también la Guardia Revolucionaria de Irán ha disparado a varios barcos que trataban de cruzar el estrecho. Y, por su parte, los hutíes de Yemen, la insurgencia aliada del régimen iraní que controla buena parte de su país, ha amenazado con bloquear el estrecho de Bab al Mandeb —que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén— y estrangular todavía más el comercio mundial al impedir el acceso hacia el canal de Suez.
Con todo, varios buques iraníes han conseguido burlar las medidas de la marina de Estados Unidos. Si el pasado día 16 un carguero, el Neshat, lograba internarse en las aguas del golfo Pérsico al encubrir su destino en el sistema de información marítima —al igual que dos petroleros de Hong Kong y China— en los días 17, 18 y 20 al menos cuatro buques han atravesado Ormuz desde o hacia puertos iraníes. Según los datos facilitados a La Región Internacional por AXS Marine, el pequeño carguero Ilda salió del estrecho el pasado viernes, el mismo día que el petrolero Clavel, sobre el que pesan sanciones, alcanzaba la dársena de Chabahar. En días siguientes, los portacontenedores Yaran y Serrano, el primero iraní y el segundo de propiedad opaca, accedían, respectivamente, a Chabahar y Bandar Abbas.
No obstante, el tránsito en esta importante arteria comercial, especialmente para el gas y el petróleo que salen del golfo Pérsico, se encuentra bajo mínimos. Mientras el tráfico habitual antes del ataque a Irán superaba el centenar de barcos diario, el día con más movimiento desde el primer día de marzo fue el pasado sábado, coincidiendo con el anuncio de Irán de que permitiría el paso a raíz del cese de los ataques sobre Líbano: un total de 28 buques.
La incautación del buque Touska por parte de Estados Unidos, en cambio, conllevó una drástica reducción del flujo marítimo, con solo dos barcos identificados en esa ruta. Y, a lo largo del día de ayer, únicamente cuatro buques han elegido ese camino.
En cuanto al global del tráfico actual de Ormuz, los operadores autorizados y los de propiedad opaca siguen representando el grueso del tránsito.
En el segmento de buques cisterna y gaseros, los operadores comerciales con bandera occidental se encuentran prácticamente ausentes; mientras los portacontenedores —el segmento más afectado con una caída respecto a febrero de casi el 95%— tampoco han visto el regreso de las grandes navieras.
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