El presidente de China, recibido en Washington por Trump entre flores y vítores
diplomacia
Ambos líderes tienen sobre la mesa los mismos asuntos que ya trataron en Pekín, como la crisis de Taiwán, la guerra en Irán y el comercio bilateral, y se suman ahora los controles en el desarrollo de la inteligencia artificial
Tras la visita de Donald Trump a China en mayo, donde fue agasajado por Xi Jinping con una ceremoniosa recepción, le ha tocado el turno de ejercer como anfitrión al presidente de Estados Unidos. Al pie de la escalerilla del avión procedente de Pekín aguardaba junto a la primera dama al mandatario chino y su esposa, con los que recorrieron la alfombra roja que se extendía por la pista de aterrizaje entre flores, banderas y vítores.
Una vez en tierra, como primeras palabras en suelo americano, la agencia oficial china ha recogido el deseo del presidente Xi de que las dos principales economías del mundo actúen "como socios y no como rivales", algo que ya trasladó a Trump en su viaje al país asiático. De hecho, sobre la mesa siguen ahora los mismos asuntos: la crisis de Taiwán, la guerra en Irán y el comercio bilateral, y se suma la carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial.
Esta visita del presidente de China a Estados Unidos se produce más de una década después de la última, cuando fue recibido por Barack Obama en la Casa Blanca. También se trata de la tercera reunión que mantiene con Trump desde su vuelta al poder, tras la mencionada cita de Pekín y un encuentro anterior en Busan, Corea del Sur.
Después de que la cumbre de Pekín concluyese con la intención declarada de abrir una nueva fase en la relación de EEUU y China, la relación entre ambos continúa entre altibajos. Una de las principales discrepancias públicas ha sido a raíz de la decisión de Washington de bloquear el comercio internacional de Irán vía sanciones a terceros países, si bien de momento apenas han afectado a empresas chinas.
Como muestra de buena fe, justo antes del encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump se hacía público un acuerdo entre ambos países para ampliar la tregua arancelaria dos meses más, hasta el 10 de enero. En el origen de este acuerdo está la imposición por parte de Washington de unos aranceles superiores al 140% al gigante asiático, que respondió bloqueando la exportación de tierras raras a la potencia norteamericana, lo que motivó posteriormente el paso atrás de la Casa Blanca y que China devolviera el gesto.
El objetivo de esta distensión económica es, según el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, contar con "más tiempo" para perfilar el camino a seguir de cara a apaciguar las tensiones existentes.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
INCIDENCIAS FERROVIARIAS
Cortada la conexión ferroviaria entre Ourense y Vigo por obras de renovación de la vía