La CIA busca informantes en Irán a cuatro días del plazo dado por Trump

EE.UU.-Irán

Mañana se celebra una nueva reunión entre Washington y Teherán en Ginebra

Acceso a la CIA desde el teléfono móvil
Acceso a la CIA desde el teléfono móvil | Europa Press

A falta de cuatro días para que concluya el plazo de diez planteado por Trump para tomar una decisión sobre sus próximos pasos en Irán, la CIA ha decidido sumarse al Mossad y busca posibles informantes en la república islámica.

Después de que el ejército de Israel apelara a la población iraní para que contacte con su agencia de espionaje, en medio de la escalada de tensiones en la región, la inteligencia de Estados Unidos ha publicado en las redes sociales una guía en farsi con instrucciones sobre cómo establecer contacto sin temor a ser descubierto. Así, por ejemplo, apuesta por que se utilicen dispositivos desechables, se emplee una VPN o se recurra a la deepweb para trasladar cualquier información.

"Ya ni disimulan", ha reprobado la "abierta interferencia" la embajada de Irán en Países Bajos, sin un pronunciamiento todavía por parte de las principales autoridades del país centroasiático.

Si bien en fechas recientes la CIA publicó contenidos similares en coreano, ruso y mandarín, en esta ocasión llegan precedidas de una escalada de tensión que mantiene un importante despliegue militar estadounidense en el área del golfo Pérsico. Con todo, la negociación entre Irán y Estados Unidos —en la que está ejerciendo Omán como país mediador— continúa abierta y se espera que mañana mismo se celebre un nuevo encuentro en la ciudad suiza de Ginebra.

Estados Unidos ha reunido su mayor fuerza militar en Oriente Medio en décadas ante el aumento de las tensiones con Irán. Trump amenazó con una acción militar en enero en respuesta a la feroz represión gubernamental contra las protestas nacionales, antes de centrarse en el controvertido programa nuclear iraní y advertirle que debe llegar a un acuerdo . Está prevista otra ronda de negociaciones nucleares para finales de esta

En paralelo, estudiantes iraníes han celebrado este fin de semana las primeras protestas desde que las anteriores desataran una oleada represiva por parte del régimen de los ayatolá que segó la vida, según las cifras oficiales, a unos 3.000 manifestantes.

Negociación nuclear

Precisamente, esa brutal represión fue el primer argumento blandido por Trump para amagar con una nueva intervención militar en el país asiático; si bien posteriormente enmarcó una eventual agresión en la necesidad de evitar que los iraníes reactiven su programa nuclear.

Se trata de la misma motivación que el pasado mes de junio llevó a Israel a bombardear sus instalaciones nucleares; un paso al que se sumó la potencia norteamericana y que se saldó con varios cientos de fallecidos.

¿Nuevo ataque?

Y, mientras Trump sigue movilizando buques de guerra en el océano Índico a la espera de su decisión; desde Irán la amenaza no solo pasa por responder militarmente, sino también por cerrar el estrecho de Ormuz, la ruta de paso de una cuarta parte del petróleo mundial y de un quinto del gas natural licuado.

Imagen de satélite del estrecho de Ormuz
Imagen de satélite del estrecho de Ormuz

Si bien la economía del país de los ayatolás también resultaría afectada por esta decisión, en una posición tan maltrecha como la que atraviesa ahora, la repercusión de la medida sería de mayor alcance para el resto del mundo.

En este contexto, tanto Arabia Saudí como Emiratos Árabes ya dejaron claro hace un par de semanas que no servirán como base de ningún ataque bélico contra Irán. Llegado el caso, Estados Unidos podría estar analizando atacar desde Chagos, en Mauricio.

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