Aquel maldito perro

El miércoles estuvimos en el Valcárcel casi todos los poetas y escritores “raiotos”, los que nacimos allá en el todavía clandestino Verín. José Alfonso de Mateo, un verinense que decidió seguir la estela de Pessoa y vive allá en la dulce Lisboa, presentaba su libro “Ager Tributarius”. Por supuesto, en otra ocasión...

Híguera bíblica

Hoy es día de difuntos. Todos los años al llegar este día busco con ansiedad entre mis discos de vinilo. Por fin lo encuentro. Ay, “San Francisco Express”, eran buenos tiempos para Los Suaves, año 1997 ya del pasado siglo. “Aquí estoy,/ llorando en la estación./ No sé cómo he llegado/ y no sé a dónde voy./ Veo el...

Perros alegres

Temo, hermano, que se me vaya la olla con este artículo. Cuando te visita alguien que quieres, alguien con el que conviviste largas décadas en Madrid y encima es poeta, te sube un hálito vértebra arriba. Hablo de un poeta capaz de caminar por la vida lírica y poéticamente. En el Liceo presentamos su libro de...

“No digas hijos, di reliquias"

Hoy la tertulia está llena de melancolía. Aquí está el jodido otoño con sus lluvias y los transeúntes que caminan como desorientados, vamos, algunos parecen ir al patíbulo. Hoy estamos pensativos y silenciosos los cinco tertulianos. Sin más, todos decidimos engullir licor café, esa bebida milagrosa. El...

Lápiz rojo

Parece como si los ojos crueles del inquisidor toledano se posasen de nuevo sobre este trozo de mundo. El censor retorna. Encarcelan a los cantautores por sus versos lúcidos y el miedo anda suelto por las redacciones de los grandes periódicos. Me temo que va a suceder lo que le ocurría al gran Maqueda allá a...

La chica de Aznavour

Hermano lector, ojalá seas cercano a mi generación y hayas tenido la suerte de abrazar a aquellas chicas levemente fatales en las “boîtes” oscuras y románticas mientras sonaba la cálida voz de Aznavour. Cierto, si no lo has escuchado, rescata tu viejo tocadiscos de la buhardilla, siéntate en tu butaca...

Caras tiznadas

Quizás hayas leído la carta al director de este periódico que envió un preso desde el centro penitenciario de Pereiro de Aguiar. El recluso se llama Antonio Arias Rodríguez. Estoy hondamente impresionado. Casi siento vergüenza, qué barbaridad. El chico, en su postdata, me puso por las nubes como escritor....

Todos los orgasmos fingidos

Puri, la propietaria, que nos sorprende siempre con Édith Piaf y buena música, suele decir cuando llegamos: “Ahí entran los últimos utópicos”. La tertulia la tenemos los jueves en un local de alma irlandesa: The Irish Clan. Hermano, déjate caer por allí, por ejemplo la foto de George V en la pared te fascinará....

El asesino del viajante

Camino por el parque de las Mercedes. De pronto, se me acerca un señor mayor, pasará de los 80, trae bastón, bigote estrecho y el gesto afable de los que están acostumbrados a tratar con la gente. “Mire usted, leo a menudo sus artículos y siempre espero que escriba sobre nosotros. Nunca lo hace. ¿Sabe?, debo de ser...

Calles de azufre

Decía Ovidio “qué dulce es escribir de la gente que admiras y quieres”. El viernes dejó su ventanilla en la UCA el hada madrina de los “niños malos” de diferentes generaciones. Su nombre circula con respeto entre los chicos de mala estrella. A cuántas madres desquiciadas por sus hijos tuvo en sus brazos. Dices...

Lo que no envejece

Tenía la mirada errante del músico de jazz. Era un jazzman a tumba abierta. Ayer, de mi vieja agenda de bolsillo he borrado su nombre, otro nombre, qué menguada está. Ay, pienso en esta tarde triste de agosto: se van los buenos, aquí sólo quedamos los cabrones. Cierto, agosto siempre fue un mes fatal para los...

Lápiz y libreta

Este hombre escribió el mejor soneto en lengua galega. ¡Qué digo!, ¡más, mucho más! El mejor en todas las lenguas. No olvidaré aquella noche en que, como de costumbre, caminábamos por la calle del Paseo. Ida y vuelta, ida y vuelta. De pronto sus ojos azules pálidos se volvieron inquietantes bajo el neón de los...

Por nuestros pecados nos conoceréis

Un día a la semana nos reunimos cuatro amigos para caminar por senderos angostos al lado del Miño. Uno de ellos, psicólogo, nos insiste en que abracemos a los viejos árboles para curar las heridas del alma. Ahora que la conversación ha mutado con las redes sociales, quizás sea el tiempo de rescatar el diálogo...

El monaguillo del viático

Hace días le vi caminar por la ciudad: solitario, observador, paso rápido. En su cabeza, tal vez una cita poética: “Tenemos el arte para no perecer de realidad”. O quizás algo tan poco sagrado como el marketing. Cómo te diría, un caminar machadiano, con ese aire vagamente frágil y desvalido. Pero nada de eso es...

Por el lado más oscuro...

Ya sabes, hermano lector, esta serie se titula “El ángulo inverso”. Y a veces trata de caminar por el lado oscuro. Creo que hay que hablar y escribir con naturalidad de esas cosas que nos golpean. Bien cierto, algo marcha mal en este puñetero mundo: mandan los timadores y los charlatanes. Pero te cuento. El...

Los ojos de Auschwitz

A veces me visitan en mis sueños los ojos fríos de aquel hombre que conocí a finales de los 80. Ay, conversé con él a la búsqueda de las claves de su alma. Qué fulano ruin. Ha sido sin duda el asesino que más conmovió a la ciudad. ¿Recuerdas? El 7 de febrero de 1988 apareció el cadáver de una chica de dieciséis...

Auténticos, sí señor

Qué alegría, Rosendo. Vienes a actuar a las fiestas de esta ciudad. Tiempo sin vernos, hermano. ¿Recuerdas?, eran las once de la mañana del 4 de agosto de 1982. Yo os esperaba en la plaza de la Cibeles, Madrid. Ramiro detiene, justo frente a Correos, el 124 blanco en que ibais los tres. Allá subí yo, casi con el...

Te dejé marchar

Lo vi entrar en el Frade como una lágrima. Cuentan los sociólogos que en las grandes ciudades existe ya la profesión de “escuchador”. Hay por ahí mucha gente tan solitaria y amargada que busca con desesperación alguien a quien contarle sus heridas. Los “escuchadores” los intuyen en las barras de los bares, se les...

"Boom, boom"

¿Por dónde andas doctor Varela? ¿Qué ha sido de ti, mi querido rival? Estoy con el viejo entrenador que estaba aquella mañana lluviosa de domingo de los 60 en el estadio del Couto. ¿Recuerdas? Tres mil metros lisos. Tú eras el campeón. Yo lo era de ochocientos metros. Han pasado muchos años. Hoy te voy a descubrir...

El jardín de los cerezos

El domingo pasado, el querido crítico musical Mariano Muniesa escribió en este periódico sobre aquella gira de Miguel Ríos en el 83, con Luz y Leño de teloneros. Si eres de mi generación, seguro estuviste allí. Ay, eran buenos tiempos y yo viajé en aquel mítico autobús. Fue una de las experiencias más hermosas...