Cuba revela contactos con EEUU para salvar el bloqueo después de tres meses sin petróleo
Tensión en Latam
Díaz-Canel apunta que este diálogo todavía está en una fase inicial, y llevará "tiempo"
"Hoy podemos ratificar que hace tres meses que no entra ningún barco de petróleo en nuestro país". Este contexto previo ha servido al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, para confirmar la existencia de contactos con Estados Unidos, al objeto de aliviar la enorme presión que supone el embargo de combustible decretado por la administración Trump a una isla ya castigada desde hace casi siete décadas con un importante bloqueo comercial. "En estos momentos, en el país hay decenas de personas esperando por intervenciones quirúrgicas que no pueden llevarse a cabo", ha ilustrado así la dureza de la situación que están viviendo, a lo que suman la reducción de la producción que han tenido que acometer las empresas y los ajustes que también se han hecho en los centros educativos.
Y, a pesar de que la isla ha comenzado a producir electricidad a través de fuentes renovables, las dificultades todavía son muchas, al igual que la inversión que se necesita para ese despliegue. Así pues, en este escenario, las autoridades de la isla han abierto "conversaciones" con representantes de la Casa Blanca —favorecidas por actores internacionales que no ha identificado— para tratar de determinar "cuáles son los problemas bilaterales que necesitan solución y cuáles son las vías para solucionarlos". Con todo, Díaz-Canel ha apuntado que este diálogo todavía está en una fase inicial, y llevará "tiempo".
"Se trata de un proceso muy sensible, porque afecta los vínculos bilaterales entre las dos naciones y demanda arduos esfuerzos para encontrar soluciones y crear espacios de entendimiento que nos permitan avanzar y alejarnos de la confrontación", ha recalcado el mandatario de la isla del Caribe, antes de subrayar que Cuba ya ha dejado claro en esos encuentros la importancia de negociar desde la igualdad y el respeto entre ambos gobiernos. Es algo que las autoridades de La Habana han reclamado en varias ocasiones a Trump, quien repite casi cada semana que el país latinoamericano está "a punto de caer" —y con él, el régimen heredado del castrismo— debido al colapso de su economía.
Preguntado durante su comparecencia sobre la decisión de liberar a medio centenar de presos políticos a través de la intermediación del Vaticano, que se había hecho pública apenas unas horas antes, Díaz-Canel ha negado que guarde relación con las conversaciones en marcha. Así, a pesar de que repite en cierto modo el patrón seguido en Venezuela, ha sostenido que se trata de una decisión soberana que obedece únicamente a la "vocación humanista" del régimen. De hecho, también ha mostrado su preocupación por que la cifra de cubanos residentes en el exterior o que prolongan su estancia fuera "es creciente", y ha garantizado que trabajará para "propiciar un espacio" en el que esas personas "puedan participar" en la vida de su país. También Washington ha hecho un pequeño gesto hace tres semanas, al permitir a las empresas que acceden al crudo venezolano revendérselo a empresas o instituciones de ayuda humanitaria en Cuba.
Crisis del petróleo
El pasado 30 de enero, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva por la cual impondría aranceles a cualquier país que vendiese o suministrase petróleo "directa o indirectamente" a la isla que preside Miguel Díaz-Canel. Antes, tras su toma de control sobre Venezuela, ya había frenado el envío de suministro desde sus instalaciones; y a mitad de febrero la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, acabó anunciando que tampoco habría petroleros aztecas en dirección a la isla. El desabastecimiento agravado motivó la alteración de los planes de vuelos de varias aerolíneas internacionales e incluso el cierre de varios hoteles, lo cual impactó de lleno en el principal motor económico de la isla: el turismo.
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